lunes, 6 de mayo de 2013

Buenas noches. Sin urgencia





El sosiego desaparece en cuanto hace acto de presencia la urgencia. El sosiego y la paz no tienen nada que ver con el estarse quieto, sino con el hacer lo que se quiere hacer, pero sin urgencia. La urgencia y el miedo son dos de las causas más fuertes de la infelicidad. Deberíamos tenerlos bien controlados si queremos que la vida siga siendo buena.

Está claro que ni con urgencias ni con miedos nos debemos acercar a la mar calmada del sueño. Procura dejarlos en la habitación de al lado y que una honda respiración al borde de tu cama te haga desconectar de esos elementos negativos. Podrás, así, flotar en la superficie de la noche y dibujarás en el cielo de tu alma la nube de cariño en la que están instaladas tus personas queridas. No te olvides, mientras les envías tus mensajes amorosos, de pensar en ellos con confianza y con la seguridad que te dan tus emociones. Buenas noches.

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