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martes, 24 de enero de 2017

Buenas noches. Ética



El orgullo, la soberbia, los deseos discriminatorios, la ausencia de respeto, la codicia, los intereses particulares, todo lo que caracteriza a la derecha conservadora y retrógrada degrada la política y la convierte en un negocio público, más o menos disimulado, pero que todos podemos ver. El problema de fondo no es tanto que la política sana y democrática quede destrozada, sino que lo que queda hecha trizas es, una vez más, la ética, que, se quiera o no, es el alma de la sociedad. Y, con la ética, el ser humano. 

Buenas noches.

sábado, 25 de junio de 2016

Buenas noches. Los males de la sociedad



¿Dónde está el origen de los males de la sociedad? 
Si te parece, prescindamos de los dioses. 
¿Estará en algunos seres humanos que son malos? 
¿En quienes toleran a esos seres humanos malos? 
¿En todos los seres humanos? 
¿En la forma en la que está estructurada la sociedad? 
¿En la economía? 
¿En la ausencia de ética? 
¿En las circunstancias? 
¿En la ignorancia? 
¿En el egoísmo? 
¿En la codicia?
¿En la locura?
¿En dónde estará el origen de los males de la sociedad? 
Buenas noches.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Buenos días. Codicia





No sé si lo peor de todo, lo que más daño hace, es la codicia. 

Buenos días.

martes, 7 de octubre de 2014

Buenas noches. Muestrario




La envidia muestra la impotencia del envidioso, de la misma manera que la codicia muestra la miseria del poderoso. 

Buenas noches.

domingo, 5 de mayo de 2013

Alimentando ricos




Supongo que ya te habrás dado cuenta, pero andamos aquí alimentando ricos. Esto es, en el fondo, lo único que hacemos: engordar carteras de golfos sin escrúpulos, de codiciosos sin límites y de vividores a costa de la vida de los demás. Pero no están por ahí, en la negra lejanía. A muchos de ellos los tenemos por aquí, a la vista de cualquiera. Son estos neoliberales, mentirosos, privatizadores, negociantes, embaucadores y fascistas. Se entretienen en quitar a los demás sus libertades, sus derechos y todo lo que haga falta, porque saben que cuanto peor sean las vidas de los demás, más los necesitarán y más agrandarán su botín. No sé hasta dónde van a llegar en este destrozo social, pero yo de ellos no estaría nada tranquilo. La racionalidad puede entenderse, pero la chulería, la mentira y la maldad generan unas heridas que difícilmente cicatrizan.

Sé que estas cosas no son agradables, pero en algún momento hay que hablarlas. Creo que es bueno ser conscientes de que hay muchas, pero muchas, personas que duermen en la calle, que no tienen nada que llevarse a la boca, que el médico es un lujo y que, mientras, estos mal nacidos viven como dioses.

No sé qué se debe hacer, pero estos tipos no pueden seguir más en el poder. Quienes se empeñan en difundir que todos los políticos son iguales y que lo que logran, sabiéndolo o no, es una desmoralización de la ciudadanía deberían pensar que todo eso lo único que genera es abstención, con la consiguiente victoria de los interesados en mantener sus privilegios. Nunca he entendido la estrategia ingenua de ir contra los partidos desde la calle, en lugar de intentar mejorarlos desde dentro. No creo que una democracia moderna se pueda construir así, si se quiere que sea eficaz.


miércoles, 23 de enero de 2013

Ceguera política




No es que estén ciegos, es que están cegados por la codicia, por el deseo fascista de cambiar la sociedad y ponerla al servicio de sus intereses privados. No ven las consecuencias de lo que hacen, no ven el mal que están produciendo, no ven cómo está el pueblo, no ven la imagen que están dando, no ven el daño que le están haciendo al país y a los ciudadanos, no ven nada, porque sólo miran sus intereses, bajos, asquerosamente dinerarios. El dinero y la falta de ética les ha hecho convertirse en burdos delincuentes, en mentirosos compulsivos, en gestores estúpidos, en políticos suicidas, en malas personas. España y los españoles somos víctimas de la ceguera del PP y de los ciudadanos ciegos que lo mantienen en el poder. Sólo a una banda de ciegos sin escrúpulos y sin sentido se le ocurre, en medio de todo el escándalo del caso Bárcenas, soltar eso, que parece una broma, de dictar una norma para que un delincuente pueda dirigir un Banco.

Creo que es tiempo de que los demócratas serios se unan, con independencia de sus ideologías, y defiendan el sistema democrático, antes de que alguien sin escrúpulos se aproveche de su debilidad.

martes, 20 de noviembre de 2012

Mirando por la ventana. La difícil igualdad




La igualdad exige pensar en el otro antes que en uno mismo. Exige también que el nosotros sea más importante que el yo, que el débil reciba más que el fuerte, que la necesidad sea más importante que el mérito, que la solidaridad venza la codicia.

La igualdad es el valor más importante en la vida social, pero también, o quizás por eso, el más difícil de conseguir que se haga real.

Mientras en una sociedad las estructuras sociales no estén inspiradas en la igualdad, no podrá haber justicia.