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miércoles, 18 de octubre de 2017

Buenas noches. Desnudez




Creo que en demasiadas ocasiones nos colocamos un impermeable transparente y permanente para que nos resbale por él todo lo que experimentamos, lo que vemos, lo que nos dicen e, incluso, lo que entendemos como bueno. Preferimos la desnudez de no cambiar a la aventura de vestirnos con lo nuevo, con lo diferente. 

Buenas noches.

lunes, 7 de agosto de 2017

Buenas noches. Desnudez y denuncias




Muchos ven por la calle a un corrupto, a un explotador, a un conductor peligroso, a un machista o a un ser molesto y no hacen nada, pero si aparece alguien desnudo, siempre hay una llamada a la policía. 

Buenas noches.

domingo, 6 de agosto de 2017

Buenas noches. Desnudez y vestido



La desnudez nos une. El vestido nos separa. 

Buenas noches.


viernes, 4 de agosto de 2017

Buenas noches. Desnudez y autoestima




Habitualmente, como manifiesta un buen número de psicólogos, el rechazo de la desnudez va unido a una baja autoestima, a un temor a que los demás juzguen nuestro cuerpo y a que encuentren en él desajustes con esa supuesta idea de belleza con la que lamentablemente funcionamos. Un poco más de libertad y de amor a nosotros mismos nos haría más humanos y más felices. 

Si quieres información sobre este tema, puedes consultar esta página.

 http://www.spirit-science.fr/espagnol/denudarse.html 

Buenas noches.

jueves, 3 de agosto de 2017

Buenas noches. Cuerpos desnudos



Cuando se habla de desnudez solemos pensar en los que creemos que son defectos de nuestro cuerpo desnudo, pero no en el hecho en sí de la desnudez, en el acto natural y humano de estar desnudos. 

Buenas noches.


miércoles, 2 de agosto de 2017

Buenas noches. Desnudez y belleza




El rechazo a la desnudez es la consecuencia de la aceptación, sin más, de una supuesta idea de belleza y del miedo a que nuestro cuerpo no cumpla con sus normas. Nos vestimos la mente con las monsergas que nos dicen y nos vestimos el cuerpo como quieren que lo hagamos. 

Buenas noches.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Buenas noches. Desnudez



Si temes más que vean tu cuerpo desnudo, con todos sus defectos, que tu mente desnuda, con todos los suyos, creo que te lo tienes que plantear. 

Buenas noches.


domingo, 3 de abril de 2016

Buenas noches. Desnudez



Ellos y ellas, amigos, conocidos e invitados, acudieron, como  cada tarde, a la playa y allí, con la naturalidad que brota de una concepción alegre de la vida, se quitaron la ropa y ofrecieron sus cuerpos al Sol. Quedaron visibles, mirables, como si fueran una sola carne de la que formaban parte todos ellos y todas ellas. La desnudez compartida crea unas peculiares relaciones entre las personas que difícilmente se puede obtener en otras situaciones.

Estos otros y estas otras no quedaron en ningún lugar común para desnudar sus cuerpos. Cada cual tenía su particular espacio en el que vivía su propia vida. Lo que les unía era el deseo y la necesidad de desnudar sus mentes, de sacar al aire sus vivencias, de que la luz incidiera en sus ideas, en sus sueños y en sus temores, de compartir lo más personal de sus vidas, para no esconder inútilmente nada dentro y por si tal desvelamiento le servía a alguien.


Cuando alguno faltaba a la cita a la cita frecuente con la desnudez, los demás tenían la vivencia profunda de que algo de todos faltaba. 

Buenas noches.

martes, 29 de marzo de 2016

Mi piel soy yo



Lo que importa es la piel. Puede que nos atraiga más a primera vista la forma, la silueta de su cuerpo, pero lo que nos puede unir a alguien como un árbol a su raíz es la piel. Lo que nos seduce es la piel. Lo que hace que nos quedemos con ella es la mente, pero lo que nos llama y nos hace sentir con una fuerza que puede superar nuestro deseo es la piel.

Y su piel era limpia, tersa, fina, casi sin poros ni manchas que distrajeran la atención de una mirada detenida.

-Ahora que te has tatuado buena parte de tu piel, ya nunca podrás desnudarte del todo -le dije.

Me miró sorprendida y y mantuvo su mirada con una atención concentrada, como si su pensamiento no supiera si intentar primero comprender lo que había oído o saber quién era aquél cliente ocasional que se había atrevido a sorprenderla aquella tarde con tan chocante afirmación.

Yo sabía que en el pasado el tatuaje había sido un símbolo de identificación con un colectivo, una forma de sentir la compañía de los iguales en situaciones adversas o difíciles. Eso era lo que les llevaba a los marinos o a los presos, por ejemplo, a lucir en sus brazos y en sus pechos nombres o figuras que les recordaban partes ausentes de su mundo y que les unían a quienes vivían una situación similar.

No sé si ahora el simbolismo del tatuaje es el mismo. Es posible que en la actualidad tenga más bien algo de huida de una forma de ser, de un modelo de persona con el que no le gustaría a uno que le asociaran. O de no sentirse miembro de un mundo tradicional, vacío, hueco, moribundo en el que nos encontramos tantas veces. No sé si hoy el tatuaje tiene más de intento de diferenciarse que de identificación con otros, porque tampoco parece que quienes se tatúan la piel se sientan formando parte de un grupo determinado, con características comunes.

-Es posible que tengas razón y mi piel ya no pueda mostrarse desnuda del todo, porque parte de ella está cubierta por los tatuajes, pero con ellos me estoy desnudando también el alma. Lo más importante de mi vida lo llevo escrito en mi piel. Cada uno de mis tatuajes tiene un significado muy importante para mí. Son mis vivencias, mis recuerdos, mis experiencias -me dijo.

Confieso que me quedé muy sorprendido, no sólo por lo que me respondió, sino porque aquello revelaba, no un mero capricho por adornarse el cuerpo, sino una racionalidad, una manera de pensar que yo no había imaginado nunca. Y añadió:

-Sé que esta estética y esta forma de tratar el propio cuerpo no le gusta a todo el mundo, pero es la mía y a mí sí me gusta.

A mí me gustaba mucho más la piel de aquella mujer que su tatuaje, pero entendía que su argumento era de mucho peso y que a nadie sensato se le ocurriría rebatírselo. Le dije:

-No sé si yo sería capaz de besar con pasión una piel así. No sé si podría deslizar mis labios por algo que no me parece una piel de mujer. Es posible que me pudiese acostumbrar. No lo sé. Tu piel es preciosa, pero ahora es una piel pintada, es otra cosa.

Con una sonrisa con la que me pareció que me quería decir que me comprendía, pero que yo también debía comprenderla a ella, me contestó:

-Yo soy así. Esta soy yo. Esta es mi piel. Mi piel soy yo.


viernes, 10 de abril de 2015

Ética para todos 29. Ir desnudos por la playa



Teníamos pendiente el análisis de la norma siguiente:

'Debo respetar a quien quiera tomar el sol sin ropa en la playa, aunque no sea una playa nudista'

En mi opinión esta norma no debería tener excesiva importancia y, sin embargo, es fuente de discordia entre muchas personas. Quizás el motivo esté en la idea, extendida a partir de las religiones y de una mentalidad puritana y retrógrada, de que el cuerpo es malo, que es una fuente de 'pecado' y que hay que evitar mostrarlo en su integridad. Y es posible también que ello haya generado una peculiar idea de pudor, de vergüenza, que hace que algunas personas eviten ir desnudas, pero no eviten, por ejemplo, robar o ser violentas.

Esta manera de ver la vida, ya iniciada en el pensamiento platónico, heredada por el cristianismo y fomentada por regímenes políticos totalitarios, que la aprovechan para impedir las libertades de las personas, es una forma de no vivir la vida con naturalidad y de desperdiciar la ocasión de sentirse libres y de tener una mirada limpia sobre la realidad.

Es interesante saber que en el sistema jurídico español no existe ninguna norma que prohiba ir desnudos ni por la calle ni por la playa ni por ningún sitio. Por tanto, nadie nos puede llamar la atención por este motivo. Otra cosa es que algunas mentes interpreten una situación así como un escándalo público y que digan que van provocando o cosas por el estilo. Mentes con esta manera de pensar siempre las hay, pero no pueden evitar, por ejemplo, que se hagan manifestaciones en favor del uso de la bicicleta en la ciudad y que los ciclistas vayan desnudos. Por tanto, ninguna norma jurídica prohibe la desnudez en público.

¿Es una norma moral? La norma habla de respeto al otro. Si yo entiendo que respetar al otro, con independencia de mis ideas, es bueno, me sentiré obligado a permitir que se desnude en la playa y no le molestaré con ninguna observación. Si el respeto es importante y no me gusta ver los cuerpos desnudos, con no mirarle sería suficiente. Esto no les convencerá a las mentalidades totalitarias que pretenden que sus ideas, especialmente en este terreno, las profese todo el mundo, pero el problema no está en la desnudez, sino en la mirada del totalitario, que quiere abarcar e imponer lo que no tiene derecho a hacer.

¿Debería respetar todo el mundo esta forma de estar en la playa? Es evidente que sí. Quien no lo haga, posiblemente tenga algún problema dentro de sí que se lo impide.

Este respeto a la desnudez del otro ¿lo practico yo porque entiendo que respetar a los otros es bueno o porque obtengo algún beneficio con ello? Está claro que si lo que me mueve a mí es la idea de que el respeto es bueno, la acción será buena.

Parece claro que, con la actitud que hemos expuesto, de respetar y dejar vivir a los demás y sin pensar absurdamente que el cuerpo es algo malo y que hay que cubrirlo, la norma citada puede ser considerada como una norma moral.

Si cupiese un resumen práctico, este sería que yo tengo derecho a ir desnudo en la playa, pero no tengo derecho a imponer a nadie que vaya vestido, porque no soy quién para organizarle la vida nadie. La clave ética para actuar así no es más que el respeto a la vida de la otra persona.

Para la próxima ocasión te propongo que pienses sobre la siguiente norma:

“Hay que apagar el móvil en los actos públicos en lugares cerrados (cines, teatros, conciertos, conferencias, etc.)”


Si quieres que analicemos alguna norma, dímelo, por favor.

Nota. Después de publicado este post veo en la prensa lo siguiente


martes, 31 de marzo de 2015

Buenas noches. Te desnudas



Nos podemos disfrazar con la ropa, con el peinado o con la pose, pero no con la mirada ni con la sonrisa. Estas nos muestran desnudos, aunque no queramos. 

Buenas noches.

viernes, 9 de enero de 2015

Buenas noches. Desnudez




¿Te gusta la desnudez? ¿Por qué? A mí sí me gusta, pero no acierto a saber por qué. 

Buenas noches.

viernes, 31 de octubre de 2014

Buenas noches. Que se desnuden los políticos



Todos somos ciudadanos. Esto es exactamente lo mismo que decir que somos seres políticos, seres de la ciudad, cuyas vidas tienen sentido en la ciudad y que sólo pueden desarrollarse como vidas humanas en la ciudad.

Necesitamos ejercer de políticos y, además, necesitamos políticos que nos representen, porque no podemos llevar directamente como ciudadanos toda la vida del país. Necesitamos de los políticos. Este es el problema. Esta es la tragedia. Problema y tragedia que agrandamos nosotros, quizás sin darnos cuenta, afirmando que todos los políticos son iguales. Si desprestigiamos, en general y en abstracto, a los políticos, nos suicidamos. No todos los políticos son iguales. No todos los partidos son iguales.

Creo que hay que pedirle a todos los partidos que no prometan cosas, sino que digan y expliquen cómo van a llevar adelante el país. Que lo expliquen. Que quien quiera enterarse lo pueda entender. Necesitamos unos políticos que se desnuden la mente en público para que los ciudadanos les podamos ver su ética y su política.


Buenas noches.  

sábado, 6 de septiembre de 2014

Buenas noches. Los maleducados 1



Los maleducados suelen ir bien vestidos, pero no toleran la desnudez de los demás.

Los maleducados dicen que el sexo está destinado a la procreación, pero luego lo practican por placer y con quien quieren.

Los maleducados son contrarios al aborto por principios religiosos, sin dar ningún argumento racional, pero luego mandan a sus hijas a abortar al extranjero.

Buenas noches.

viernes, 4 de julio de 2014

sábado, 21 de junio de 2014

Buenas noches. El mundo que me gustaría



Me gustaría vivir en un mundo en el que cada cual pudiera pensar como quisiera y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que pudiéramos decir lo que realmente pensamos y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que la desnudez fuera normal y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que no existieran los prejuicios y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que no hubiera desigualdades y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que pudiéramos ejercer las libertades y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que pudiéramos ser cariñosos y demostrarlo y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que no nos hiciéramos daño, que fuéramos nobles y respetuosos y no pasara nada. 

Me gustaría vivir en un mundo en el que cada cual pudiera disfrutar del placer como quisiera y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que los seres humanos no nos juzgáramos, sino que nos comprendiéramos y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que no toleráramos que existiera la soledad y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que se pudiera dialogar y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que el tú y el nosotros fuera más importante que el yo y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que el criterio fuera la justicia y no pasara nada.

Me gustaría vivir en un mundo en el que pudiéramos vivir todos y no pasara nada.

Buenas noches.

jueves, 24 de abril de 2014

Buenas noches. Desnudez




La desnudez une mucho más de lo que creemos. La del cuerpo y la de la mente. Buenas noches.

miércoles, 6 de marzo de 2013

miércoles, 27 de febrero de 2013

jueves, 18 de octubre de 2012

El abrazo




Era de noche. Llegué a la playa. Sólo se oía el rumor de las olas que llegaban a la orilla. La luna estaba presente, pero no en todo su esplendor. Su luz permitía distinguir las siluetas, pero no las facciones. Me quité la ropa y la tiré lejos. Me quedé, desnudo, mirando el mar. Viniste tú enseguida. Te pusiste frente a mí, dejaste caer tu ropa y me abrazaste. Nos abrazamos. Sentimos el calor y la grandeza de dos seres abrazados. Yo no me separé de tus pechos ni de tu vientre ni de tus mejillas, pero llegó alguien más que también se quitó la ropa y nos abrazó a los dos. Estaba a mi izquierda, pero por la derecha alguien, también desnudo, nos abrazó a los tres. Poco a poco, cadenciosamente, cariñosamente, fueron viniendo personas de todas las edades, de todos los colores, de todas las procedencias y se fueron sumando a aquél abrazo cada vez más intenso, cada vez más grande, cada vez más humano. Nadie pudo disolver aquél abrazo surgido no se sabe de dónde ni tampoco por qué. Cada par de brazos se unía a aquellos cuerpos con una fuerza indisoluble. Sólo la marea, con la fuerza de su naturaleza, fue capaz de cubrir a aquellos seres humanos unidos como si fueran uno solo. Fueron capaces de aguantar debajo del agua los rigores de no estar en su medio y, al cabo de unas horas, volvieron a emerger en el mar, primero las cabezas y, poco a poco, todos los cuerpos abrazados, queridos, castigados, pero triunfantes. La voluntad de cada uno de ellos y la fuerza de su unión habían logrado vencer la adversidad. A lo lejos, un niño que había visto el suceso, dijo que es que se querían.