Se llamaba Renée Good y murió asesinada. Se llamaba Renée Good y era una mujer. Se llamaba Renée Good y era una poeta, era una ciudadana, madre, persona, activista por los derechos civiles. Y no, no estaba siendo buscada por delito alguno; no tenía antecedentes penales ni policiales; y, según testigos, no representaba una amenaza que justificara el uso de fuerza letal. Y testigos fuimos todos, en los días que siguieron a los acontecimientos, pues la imagen de su asesinato se emitió en los noticiarios y programas de debate del mundo entero...
Puerdes leer el artículo de Armando Silles McLaney pulsando aquí.

.jpg)
.jpg)


.webp)


.jpg)

.webp)


.webp)