Al hablar de desigualdad entre mujeres y hombres, el debate suele centrarse en la brecha salarial, la violencia machista, el desempleo, los techos de cristal o la escasa presencia femenina en determinados ámbitos laborales. Sin embargo, existe una desigualdad mucho menos visible que, en realidad, está detrás de muchas de las demás: la pobreza de tiempo...
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