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domingo, 3 de julio de 2016

Buenas noches. La libertad y la igualdad




La libertad encuentra todo su sentido dentro del marco de los Derechos Humanos. 

Mientras se respeten los Derechos Humanos, nadie puede moralmente intentar prohibir, suprimir o retirar nada que hagamos en nombre de la libertad. 

Estas acciones contrarias a la libertad no pueden ser toleradas en el marco de los Derechos Humanos. 

Hay que ser sumamente intolerantes con quienes van en contra de los Derechos Humanos o actúan al margen de ellos. 

La libertad tiene toda su razón de ser dentro del ámbito que se genera cuando se reconoce la igualdad de derechos para todas las personas. 

Buenas noches.

sábado, 25 de julio de 2015

Buenas noches. El límite




Ni filosofías, ni religiones ni historias. El único límite que reconozco es el de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Todo lo que quede dentro de ella debe ser respetado y fomentado. Todo lo que salga fuera de ese límite no debe ser tolerado ni en broma. 

Buenas noches.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Ética para todos 11. Cederle el paso primero a las mujeres



Antes de analizar la norma que proponíamos la semana pasada, quisiera matizar lo que habría que entender cuando decimos que una norma moral debe ser universalizable. No quiere decir estrictamente que todos los habitantes del planeta deban seguirla, sino que nos referimos siempre al contexto en el que se sitúa la norma en cuestión. Por ejemplo, no tendría sentido que los habitantes de la Amazonía consideraran bueno el uso de los intermitentes, porque probablemente ni sepan lo que es, pero sí deben considerarlo las personas de nuestro ámbito cultural.

Lo único verdaderamente universal en este sentido serían los derechos incluidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que conviene que leamos y meditemos de vez en cuando.

Pasemos ya a la norma de hoy:
Cuando un hombre va con una mujer y tienen que pasar ambos por una puerta, hay que dejar que sea ella la que pase primero, antes que el hombre”.

Esta es una norma machista, como otras muchas que lamentablemente se dan en nuestra sociedad.

No es una norma jurídica, porque no existe ninguna ley que nos obligue a ceder el paso a una mujer.

¿Es una norma moral? Veamos si cumple las tres condiciones.

¿Me autoobligo yo a ceder el paso a una mujer en una puerta? Si consideramos que hombres y mujeres somos seres humanos, iguales en derechos y que el sexo no debe ser nunca el criterio para que actuemos de una manera o de otra, parece imposible que veamos como una obligación tratar así a cualquier mujer. Más bien parece una discriminación -el trato desigual dado a quienes son iguales- hacerlo. Luego esta condición no se cumple. Sólo con esto, ya sería suficiente para considerar que la norma no es moral.

¿Es incondicional? Si la deja pasar porque se trata de una mujer y de esta manera pretende algo para sí mismo, no sería una actuación incondicional. Si lo hace por tener un detalle con ella, sin buscar nada a cambio, sí sería una actuación incondicional.

¿Sería universalizable? Si dejar pasar primero a las mujeres, por el hecho de ser mujeres, es tratarlas de forma discriminatoria, es evidente que esta norma no sería universalizable.

Por tanto NO es una norma moral. ¿Y por qué, entonces, es tan frecuente que se haga? Pues porque es una norma machista y el machismo está muy extendido entre nuestras costumbres. Tratar a cualquier mujer de forma diferente por el hecho de ser mujer es un comportamiento sexista. El sexo está para lo que está, pero no para actuar en la sociedad de una manera o de otra, según el sexo que se tenga. Esto es justamente lo que da lugar a los problemas de género. Esta costumbre, como tantas otras, debe ser criticada y analizada para ver si detrás de ella hay comportamientos que no son justificables y que implican una discriminación.

Lo correcto sería ceder el paso -si eso es más cómodo- a CUALQUIER PERSONA que nos acompañe, sea hombre o mujer. Tener un detalle con la persona con la que vamos es bueno. Unas veces puede que el detalle consista en pasar uno primero y sostenerle la puerta al otro o a la otra para así facilitarle el paso. Otras veces quizás lo idóneo sea abrir la puerta y sostenerla abierta para que pase la otra persona. Pero lo que está bien es hacer eso con cualquier persona, no con las mujeres por el hecho de serlo.

Lo que no tiene sentido es seguir actuando con criterios sexistas. Todos somos iguales, todos tenemos los mismos derechos, sea cual sea el sexo que tengamos. Esto es muy importante si queremos crear una sociedad más justa y más igualitaria.

Intenta esta semana analizar si es una norma moral o jurídica o las dos cosas o ninguna la siguiente:
Hay que pagar los impuestos”

Recuerda que puedes usar, si lo necesitas, el correo mcetica@gmail.com



miércoles, 3 de septiembre de 2014

Buenas noches. Derechos



Tenemos derecho a tener una religión, si lo necesitamos, unas ideas políticas o de cualquier otro tipo, unos deseos, unos proyectos, unas aficiones, unas apetencias y unas necesidades.

A lo que no tenemos derecho es a que todo esto afecte negativa e injustamente a cualquier otra persona.

Si en nombre de cualquiera de estos derechos le vamos a quitar la libertad a alguien o le vamos a hacer daño, más vale que renunciemos a ellos, que son sólo derechos, no obligaciones. Si la religión nos lleva a la guerra, más vale que nos hagamos ateos. Si las ideas políticas hacen que alguien no pueda ejercer sus derechos, es mejor que cambiemos de ideas.

Deberíamos tener muy claro que lo único que nos obliga a todos los seres humanos, a todos, es lo que se incluye en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Buenas noches.

domingo, 26 de enero de 2014

Buenos días. Tolerancia





Tolera todo lo que respete los Derechos Humanos. 
Con el resto, tolerancia cero. 
Buenos días.

miércoles, 15 de enero de 2014

Lo que veo cuando miro. Democracia





En una sociedad democrática debemos poder vivir todos, pero no todos pueden vivir de cualquier manera en una sociedad democrática.

Para poder vivir en una sociedad democrática hay que ser demócrata. Esto significa:

En primer lugar, reconocer que los Derechos Humanos los tiene cada ciudadano y que nadie se los puede quitar.

En segundo lugar, que el poder político está al servicio de los ciudadanos y no al revés.

En tercer lugar, no usar la política para satisfacer los propios intereses económicos.

Y, por último, que es necesario tener una dosis suficiente de buena voluntad para no imponer criterios ni vetar a nadie sin una causa claramente justificada.

Hay que tener una gran talla humana para ser un buen demócrata. Dicho esto, creo que prácticamente ninguno de los integrantes de esta banda de forajidos que gobiernan -o lo que sea- este país podría jugar limpiamente a ser demócrata. Es más, quieren presentarnos su descarado fascismo como si fuera eso la democracia. Ese es su mayor peligro. Buenas tardes.

martes, 10 de diciembre de 2013

Días de las derechas humanas





Algo que nos debe hacer pensar es que hoy, 10 de diciembre, se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos, pero el resto del año parece que son los Días Internacionales de las Derechas Humanas. Cuando esto no sea así, el mundo será más justo.

miércoles, 20 de abril de 2011

Indignaos


Stéphane Hessel es un berlinés nacido en 1917, aunque residente en París desde hace mucho tiempo. Su vida personal ha sido una sucesión de vivencias duras, pero a la vez constructivas e importantes. Fue, en 1948, uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Ahora ha publicado un libro, pequeño por su extensión, apenas 60 páginas, pero grande por su mensaje, titulado Indignaos. Es muy significativo que una persona de su trayectoria vital, con 94 años vividos, tenga que invitar a la humanidad a que se indigne. Piénsalo. Tenlo en cuenta.

El libro está prologado por otro ser humano ilustre y nonagenario, José Luis Sampedro, una de las personas a las que siempre hay que escuchar o leer. Lo edita Destino y vale sólo 5 euros. Léelo, por favor. Piensa lo que dice este hombre. Reflexiónalo y que el resultado de su lectura te sirva para vivir más como un ser humano.

domingo, 2 de enero de 2011

Contra el catolicismo español





Se creen los únicos que pueden decidir el estilo de vida que quieren llevar y, lo que es peor, se sienten capacitados por alguna fuerza misteriosa para imponer a todos los demás esa decisión suya. Son tan débiles que no soportan la diferencia. Son tan superficiales que no entienden nada de respeto. Son tan resentidos que no quieren nada que no se ajuste a su rancia manera de entender la vida. Son tan incapaces de vivir la vida que quieren que todos vuelvan a donde ellos están, al siglo XIII, con Tomás de Aquino, del que maman todas sus deformaciones. Intelectualmente son unos prepotentes sin base. Ignoran la mayoría de las verdades de la ciencia y se fían sólo de sus creencias sin base. No viven, se refugian. Las ideas son más importantes para ellos que las personas. No creen en los Derechos Humanos. No creen en la libertad. No creen en la igualdad. No creen en el hombre. Lo único que tienen es miedo, miedo a la vida, miedo a las jararquías que ellos mismos se han impuesto, miedo a un Dios que se han inventado porque les interesa y sin el que no pueden vivir.

En nombre del laicismo, de los Derechos Humanos y del ser humano que podemos llegar a ser todos, me rebelo en contra del catolicismo español. ¿O creen también que sólo se pueden movilizar ellos?

Puedes leer aquí la información de El País de hoy.

jueves, 14 de octubre de 2010

El marco



La señora presidenta de la Comunidad de Madrid, doña Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, condesa de Murillo, haciendo gala de su frecuente ordinariez, justificó el día del desfile con motivo de la Fiesta Nacional de España los abucheos orquestados contra el presidente del Gobierno de la Nación diciendo que aquello era “libertad de expresión”. Más concretamente, cuando la esposa del presidente cántabro, que asistía al acto, se quejó de aquellos abucheos, según relata el diario El País, le respondió (te puedes imaginar con la cara de superioridad y de satisfacción que lo haría): 
Pero si a ti no te va a pasar nada. Es libertad de expresión
Esto fue dicho en un acto oficial y por una señora presidenta que proyecta su individualismo neoliberal, siempre preocupado únicamente por lo que le pueda a pasar a ella y a los suyos, en una situación en donde estaban en juego otros valores distintos, que ella desde hace tiempo ni entrevé.

Muy neoliberal señora: Debe usted saber que eso no es libertad de expresión. Ni cuando se lo hacen a un presidente socialista ni cuando se lo hacen a uno de los suyos. La libertad de expresión no es un valor que se pueda poner en práctica en cualquier situación. Cuando en el pleno de algún organismo alguien entre el público expresa su opinión, rápidamente se le expulsa y nadie sale en defensa del que interfiere su desarrollo diciendo que aquello es libertad de expresión. Esto debería usted saberlo y pensarlo antes de hablar, si fuera usted responsable de lo que hace y dice. Para que haya libertad tiene que haber también respeto, tanto hacia las personas presentes como hacia el acto que se está celebrando. Si no hay respeto, no puede haber libertad, ni de expresión ni de nada. Y esto, porque los valores cobran sentido dentro del marco de los Derechos Humanos, pero nunca fuera. Hay que ser tolerante, pero, cuando alguien, con su palabra o con sus actos, se coloca fuera del marco de los Derechos Humanos, se debe ser intolerante con lo que dice o hace. Y el día de la Fiesta Nacional, los que abuchearon al presidente elegido democráticamente, hasta en el momento solemne del recuerdo a los soldados muertos, a los que tampoco respetaron, se situaron fuera de este marco.

Señora presidenta: Cuando usted confunde la libertad de expresión con un acto de incultura, de escasa civilización, de grosería, de mala educación y de vulgar gamberrismo, lo que hace es ponerse a ese mismo nivel. Es posible que a usted eso no le importe, pero a los que la soportamos, sí, precisamente porque también es nuestra presidenta.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Violaciones de mujeres en el Congo

Te sugiero que veas el post que el periodista Ramón Lobo ha colocado en su blog Aguas Internacionales sobre el tremendo asunto de las violaciones de mujeres como armas de guerra. Puedes verlo en la columna de la derecha de este mismo blog.

martes, 4 de mayo de 2010

Pañuelo / 5


Me equivoqué de escenario y saqué el tema del pañuelo en ambientes no propicios, con lo cual me vi en la necesidad de llevar una conversaciones contra la pared de quienes se empeñaban, contra viento y marea, en sostener una defensa de sus posturas sin argumentos.

- Hay que ver -dije-, se empeñan en meternos a todos la fiesta católica del Corpus y, encima, no dejan que una chica vaya a clase con el pañuelo. Parece que sólo vale lo de una religión.

- Pues claro –me contestó, entre sorprendida y casi ofendida-, es que estamos aquí, y el extranjero que viene se tiene que adaptar a las costumbres de aquí. Yo, cuando fui a Tailandia, me tuve que comprar una falda larga porque no querían que fuese enseñando la piernas.

- Pero si te pareció mal que no te dejaran ir como tú querías, ¿por qué lo reproduces aquí y te empeñas en que los demás vayan como tú quieres, no como quieren ellos?

- Porque en cada sitio tienen sus costumbres y hay que adaptarse a ellos.

- Pero, si te pareció mal en Tailandia, ¿no te parece mal también que ocurra aquí?

Y terció una tercera persona, a la que le agradecí su intervención, porque yo, ante tal renuncia a la libertad personal, no tenía ganas de decir nada más. Si la libertad consiste en adaptarse incondicionalmente a costumbres que no muestran su racionalidad ni que te dejan ser tú mismo, está claro que mi mundo no es de ese reino.

Como yo estaba cansado y creo que hay cosas que no aprendo, media hora más tarde y creyendo que estaba en territorios ilustrados, vuelvo a sacar el tema. Arrecian en este caso las palabras en favor del prohibicionismo. Mis interlocutores insisten en no situarse en una perspectiva religiosa para analizar el tema del pañuelo, con lo cual estoy yo muy de acuerdo. Uno me dice que es que con el pañuelo las chicas, al llevar los oídos tapados, no oyen bien. Le digo que oyen perfectamente, según he observado, pero no cala mi testimonio. Otro dice que si toleramos el pañuelo, tendríamos que admitir también que un alumno fuera a clase con un casco de astronauta o con un sombrero mexicano. Arguyo que, mientras no creen un conflicto de orden público o no provoquen un caso de inseguridad, como el caso del burka, por mí pueden ir como quieran. De lo que se trata, digo, no es tanto de prohibir, sino de analizar racionalmente si es sano o si molesta ir con tales indumentarias, para que sea el propio sujeto el que decida lo que debe hacer. Educar creo que es convencer, no imponer ni prohibir. Otra me dice que es intolerable que las niñas vayan enseñando el tanga o los pechos. Les digo que eso lo hacen con una naturalidad y una falta de intención que no tienen nada que ver con nuestra mirada ya viciada de adultos educados en un catolicismo ñoño. Obtengo poco éxito. El más insistente de mis contertulios expone repetidamente la necesidad de que haya unos mínimos que se tengan que respetar en los espacios públicos.

- Pero ¿cuáles son esos mínimos, aparte de los del orden público y la seguridad, y cómo se salva la libertad de cada cual de ir como elija? Y ¿quién pone esos mínimos?

- El Gobierno. Los mínimos los debe poner el Gobierno, que debe regular la vestimenta de la gente en los espacios públicos.

Me acuerdo del artículo 14 de la Constitución, que dice que los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Y también de los dos primeros artículos de la Declaración de los Derechos Humanos, que van en la misma línea. Pero opto por recordar lo tarde que es y la necesidad de comprar naranjas, que se acabaron esta mañana.

Espero que no lleguemos a que un Gobierno me diga lo que me puedo poner encima. Espero, mujer que me lees, que ningún Gobierno te diga la longitud que debe llevar tu falda, la amplitud posible del escote de tu vestido o si puedes mostrar el ombligo o no. Espero que las libertades sigan siendo un valor en este país. Uf.

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lunes, 26 de abril de 2010

Pañuelo / 2

El uso del velo, o el no uso del mismo, es un derecho individual de una persona que lo ejerce vistiendo como le parece oportuno. Los motivos por los que decide ir con ese atuendo pertenecen al ámbito individual y sagrado de su conciencia, al igual que radica en él la razón por la que puede ponerse unos zapatos de tacón alto y horma puntiaguda que le machaquen los pies o una falda muy corta o muy larga. Lo que haga con su vestimenta es cosa suya.

Lo que no pertenece a ninguna conciencia individual es que la señora condesa que gobierna a su antojo la Comunidad de Madrid tolere y propugne que el día 3 de junio se celebre en toda la región la fiesta del Corpus Christi. Esto sí que es obsceno, porque es imponer políticamente a católicos, cristianos, musulmanes, hindúes y ateos la celebración civil de una fiesta de una religión concreta. ¿Por qué el calendario laboral tiene que estar teñido de una religión, o, incluso, de la religión en general, y la vida privada de una persona no va a poder estarlo? Y, por si no fuera poco, la señora condesa se permite el lujo de manifestar en público que ella prohibiría a las alumnas musulmanas el uso del velo en la escuela. ¿También el de las monjas? ¿Fiesta del Corpus sí y velo no? Esto se llama hipocresía. O chulería política.
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jueves, 22 de abril de 2010

Pañuelo / 1


Hay actualmente una polémica sobre el derecho al uso del velo por alumnas de cultura o de religión musulmanas. Al parecer, el problema está en si se les permite asistir a clase con el hiyad, el pañuelo que les cubre el pelo, o si, por el contrario, se debe prohibir su uso.

Reconozco que, como siempre que hay valores y derechos en conflicto, la solución es difícil. Por eso, te invito a que pongas aquí tus argumentos o tus reflexiones, con el ánimo de que podamos aclararnos todos un poco más.

Lo que a mí se me ocurre sobe este asunto es lo siguiente:

  1. El problema del velo es muy complejo porque no puede ser interpretado únicamente en clave religiosa. Ya desde este punto de vista es controvertido aun dentro del propio Islam. Pero es que, a la vez, el velo tiene un componente machista, de dominación de la mujer por parte del hombre, otro componente de identificación cultural, otro de moda, otro de imposición familiar y, no sé si por fin, otro de libre elección personal. Simplificar el problema considerando únicamente el componente religioso es no entender la situación y ponerse en riesgo de cometer un disparate.

  2. Creo que hay que tener presente que el uso del velo es un derecho individual. Y los símbolos religiosos pueden enfocarse o bien desde una perspectiva individual o bien desde una colectiva, institucional. Quiero decir que es distinto plantearse si se ponen crucifijos en las clases que si una alumna se pone el velo. En el primer caso, la institución obliga a todos a participar de un símbolo religioso. En el segundo, cada cual se pone o se quita lo que quiere, sin que se obligue a los demás a hacer lo mismo ni a participar de ninguna simbología.

  3. Una vez conocí a una profesora que no permitía que, en la época del calor, las alumnas fueran a clase con una camiseta de tirantes, es decir, sin mangas. A mí me parecía ridícula tal pretensión por lo que tenía de imposición a los demás de una elección propia. ¿Con qué derecho obligaba la profesora a las alumnas a ir a clase como a ella le daba la gana? Una cosa es debatir sobre la idoneidad de un determinado atuendo para asistir a un sitio o a otro y otra es imponer criterios propios a los demás. Creo que se debe debatir con argumentos racionales sobre por qué no conviene ir a un concierto en el Auditorio Nacional en chándal ni a una discoteca en calzoncillos. Pero otra cosa bien distinta es obligar a los demás a que vayan como uno cree que deben ir.

  4. Yo tengo en clase alumnas que van con velo. Por una idea básica de respeto, no me he atrevido nunca a preguntarles por qué lo hacen ni mucho menos a decirles que se lo quiten o que se lo pongan. Lo que sí he hecho es debatir asuntos que creo que pueden ayudarles a que ellas mismas confirmen que deben ponérselos o a que decidan que deben quitárselo. Por ejemplo, he contado las razones higiénicas por las que no es conveniente permanecer en lugares cerrados con la cabeza cubierta, ya que el pelo sufre un calor excesivo y puede caerse. He hablado también de las costumbres machistas de obligar a la mujer a vestirse de una determinada manera y del machismo asumido por algunas mujeres que ven como normales estas reglas impuestas por los hombres. Pero esto lo hemos debatido todos y todas, tanto los que pretenden ir a clase con una gorra puesta como las que van con el velo o los que no llevan ninguna de las dos coass. Y, en lo individual, allá cada cual con su atuendo y con su pelo y con su imagen y con su vida. ¿Van a salir mejor formados como personas si se les obliga a ponerse el velo o a quitárselo? Lo que nos forma es saber el por qué de cada norma.

  5. El por qué de cada norma. Me parece que esta es la clave. El 70% del calor corporal tiende a salir por la cabeza. Si estás en un lugar en el que no hace frío y te cubres la cabeza, el pelo sufre un sobrecalentamiento dañino para él. Esto es lo que hace, por ejemplo, que en los pueblos en donde los hombres tienen la costumbre de ir siempre con la boina puesta muchos de ellos estén calvos. Lo que te hace cumplir una norma es su racionalidad. Y la razón, no el interés o el capricho, debe suministrar argumentos universales, válidos para todos.

Recuerdo que una vez presenté esto ante un grupo de profesores como el argumento que justificaba el que los alumnos no fueran con gorra a clase y como lo que había que decirles para convencerlos. Algunos profesores ponían cara de extrañeza y otros claramente se reían. Participaban de la idea de que las llamadas normas de educación son como caprichos establecidos que hay que cumplir de manera más o menos ciega y automática. Esto es muy pernicioso. Cada norma debe tener detrás una razón que haga ver la necesidad de cumplirla. Si no es así, hay que buscarla y, si no se encuentra, no hay por qué cumplirla. No somos marionetas cumplidoras de normas, sino seres humanos que debemos actuar racional y libremente.

  1. No acabo de entender que quienes se empeñan en defender que en la escuela pública se den clases de religión se permitan el lujo de opinar que las alumnas no deben usar el velo. Creo que quien piense así muestra un extraño perfil intelectual y una dosis de hipocresía que lo hacen peligroso para la convivencia en la sociedad.

  2. Pero esta es mi opinión, que sigue en proceso de búsqueda de elementos que la perfilen un poco más. No sé si tú querrías decir algo.

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domingo, 13 de diciembre de 2009

Mujeres saharauis

Pongo aquí información sobre otras mujeres saharauis que sufren y que dan un testimonio pacífico y valiente en favor de sus ideas y del cumplimiento de los Derechos Humanos. Tomo la información del blog Haz lo que debas.


Fatma y Mamia Salek

Un escalofriante testimonio de violencia contra mujeres saharauis es el de las hermanas Fatma y Mamia Salek, 16 años desaparecidas en las cárceles marroquíes. Allí tuvieron que vivir las torturas y muerte de sus propios padres. En todos esos años fueron trasladadas a diferentes cárceles, sufriendo torturas, palizas y todo tipo de vejaciones, en condiciones infrahumanas. Salieron de la cárcel en penosas condiciones, con diferentes enfermedades crónicas y vivieron aún 9 años más en las zonas ocupadas, donde siguieron sufriendo persecución y siendo acosadas. Las hermanas Salek finalmente huyeron del Sahara en patera en 1999 y se establecieron en Canarias.

Galia Djimi

Galia Djimi, es otra activista de derechos humanos con una larga trayectoria y que ha sufrido en primera persona los abusos de las fuerzas de ocupación marroquíes. Madre de cinco hijos, actualmente es vicepresidenta de la ASVDH (Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de Derechos Humanos cometidos por el Estado Marroquí). Estuvo encarcelada en los años ochenta durante cuatro años sin que se conociera su paradero, por sus actividades a favor de los derechos humanos en el Sahara ocupado. Tras su liberación siguió siendo acosada por la policía marroquí, sufriendo dos graves incidentes en el año 2006. En marzo de 2006 fue detenida y posteriormente puesta en libertad por participar en una manifestación en El Aaiun. Más tarde, el 10 de diciembre de 2006, durante la conmemoración del día internacional de los derechos humanos, fue golpeada e insultada, junto con otros activistas saharauis de derechos humanos por participar en una sentada con motivo de dicha ocasión. Este es su testimonio. El torturador ICHI Abou Hassan se dirigió a mí de una manera muy violenta. Me agarró por los brazos y me sacudió con fuerza, insultándome palabras groseras. Levanté mis manos mientras le contestaba: “Vine aquí de un modo pacífico y les habíamos informado”. Me respondió con una voz llena de odio y rabia: “Calla puta, hija de puta”. Y me dio una patada que me tiró al suelo. Me pilló desprevenida. Tras un momento me levanté con dificultad y alcé de nuevo mis brazos y repetí: “Estamos aquí para celebrar este día que el mundo entero celebra, y como ves nuestras manos están vacías, sin piedras ni armas. Y te pido a ti y a tus hombres que dejéis de torturarme”. Cogió su porra sin prestar atención a mis palabras y comenzó a aporrearme y a darme golpes con la porra en mis nalgas y a gritar como un loco a sus hombres “Vamos, rápido”. Le respondí. “No somos criminales ni ladrones para tener que escapar, pero queremos alcanzar la paz a pesar de vuestra salvaje represión”.

Fatma Ayach

Fatma Ayach, madre de dos niños, es otra destacada activista. Sufrió persecuciones junto con su familia desde los años 80. Fue secuestrada de su casa y encarcelada en 1987, tenía 17 años y una niña de 12 meses. Pasó cuatro años desaparecida en cárceles secretas junto Aminetu Haidar y Galia Djimi, entre otras mujeres presas. Liberada en 1991, sigue trabajando como activista de derechos humanos en las zonas ocupadas. Durante su cautiverio pasó por todo tipo de vejaciones y penalidades. Vio morir a muchos compañeros de cárcel y cómo no se ha vuelto a saber nada del paradero de muchos de ellos. Fue agredida en junio de 2005 mientras participaba en una manifestación y un mes después eran secuestrados en casa de Fatma Ayach tres destacados activistas de derechos humanos, Brahim Numría, Husein Lidri y Larbi Masud.

Sultana Jaya

Uno de los casos más recientes de violaciones de derechos humanos contra las mujeres saharauis es el de la joven estudiante Sultana Jaya, de 27 años. Sus padres la habían enviado a Marrakech a estudiar en un centro privado para que no siguiera participando en las manifestaciones por la independencia en Bojador, una de las principales ciudades del Sahara Occidental. Sin embargo Sultana continuó encabezando las protestas estudiantiles hasta que en mayo de 2007 perdió un ojo durante las manifestaciones de estudiantes saharauis en las universidades marroquíes. Uno de los policías que estaban reprimiendo la manifestación se ensañó con ella y le sacó un ojo de su órbita con una porra. Sultana ha perdido el ojo derecho y se ha convertido en un símbolo de la resistencia saharaui. Condenada a ocho meses de prisión, la pena se redujo finalmente a tres meses.

sábado, 17 de enero de 2009

Limpiando la mesa / 3 / La ley del talión


Me lo dijo una vez Antonio Campos, amigo de cuando teníamos veinte años y hoy catedrático de Histología de la Universidad de Granada: una de las secciones más interesantes de un diario es la de las Cartas al director. Creo que tenía razón porque para escribir algo que merezca ser leído en un periódico no hay por qué ser periodista.

Últimamente están apareciendo Cartas al director muy interesantes. Antes de tirar al contenedor azul El País del 8 de enero de 2009, pongo aquí una interesantísima que escribe el ciudadano de Madrid Agustín Ormazábal Lasa. Dice así:



Ojalá aplicara siempre Israel la ley del talión en sus actos. Este "ojo por ojo y diente por diente" que aparece en el Código de Hammurabi de hace ya 38 siglos y posteriormente en varios puntos del Antiguo Testamento no es una vía libre a la venganza, como muchas veces se cita en nuestra sociedad moderna. En su tiempo, esta ley tenía como objeto el limitar la venganza, es decir, si alguien te rompía un diente o te dejaba ciego de un ojo, no podías matarlo y quedarte con todos sus bienes, como al parecer debía de ser habitual, sino que esta ley limitaba la venganza "estrictamente" al daño producido, es decir, al agresor se le sacaba un ojo o un diente.
Parece triste que el pueblo de Israel, a través de sus gobernantes, lleve muchos años remontándose prácticamente a la edad del bronce y ya no respete siquiera la ley del talión. Así que ojalá Israel aplicara "estrictamente" la ley del talión. Para llegar a parámetros de justicia más modernos y a respetar los derechos humanos, habrá que esperar tal vez unos cuantos siglos más.





Creo que es muy interesante la reflexión del señor Ormazábal. Lejos de fomentar o facilitar la venganza, la ley del talión la limita. Podríamos decir, entonces, que la reacción más visceral, más bruta y menos humana de todas las posibles es la de la venganza. Es la que de vez en cuando y en nuestros días observamos cuando algún elemento da una paliza a alguien 'porque le ha mirado mal', o la de los que cortan las manos a los ladrones, o la de los que practican la violencia de género, o, sin ir más lejos, la que pone en práctica Israel con los palestinos.

El siguiente paso sería el de la ley del Talión, que intena evitar los excesos de una venganza descontrolada. Me resulta curioso el relativamente alto número de alumnos que defienden en clase la bondad de esta ley. Sólo comienzan a dudar cuando se les pone ante la posibilidad de que se les aplique a ellos.

El tercer paso sería el de separar la justicia de la venganza y restablecer el equilibrio dentro del marco del respeto a los Derechos Humanos. Todo esfuerzo por recalcar la importancia de los Derechos Humanos será poco. Se intenta así dotar de una cierta objetividad a la justicia, liberándola de las posibles influencias subjetivas que podrían confundir el restablecimiento de una sociedad vivible con un desahogo que podría desembocar en el disparate.

De todas formas, me gustaría que tú lector o lectora, que de manera tan amable has llegado hasta aquí, ofrecieras tu parecer sobre este asunto para matizarlo, opara enriquecerlo o para darle la vuelta. Gracias.

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domingo, 4 de enero de 2009

Declaración Universal de Derechos Humanos / 11

11. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías. (...)

En febrero de este año, más de mil agentes de la policía francesa tomaron la pequeña localidad de Villiers-le-Bel, 20 kilómetros al norte de París, para detener a docenas de sospechosos de mantener tiroteos con otros policías en noviembre de 2007. Reprieve, la ONG que investiga los vuelos ilegales de la CIA, ha presentado nuevas pruebas sobre 17 buques de armada estadounidense utilizados para interrogar a presuntos terroristas islamistas, lejos de testigos incómodos.


Texto tomado de El País Semanal, 7/XII/2008.

sábado, 3 de enero de 2009

Declaración Universal de Derechos Humanos / 10



10. Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial. (...)

El informe anual de Amnistía Internacional examina 54 países en los que durante el año pasado se celebraron juicios sin las debidas garantías procesales. En la cárcel de Abu Ghraib, en Irak, se hicieron mundialmente conocidas las torturas que infligían a los reclusos los soldados estadounidenses encargados de su vigilancia. En este país árabe permanecen hoy retenidas alrededor de 25.000 personas por la Fuerza Multinacional.


Texto tomado de El País Semanal, 7/XII/2008.

viernes, 2 de enero de 2009

Declaración Universal de Derechos Humanos / 9



9. Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.


Más de 800 personas han sido encarceladas en el centro de detención estadounidense en la base de Guantánamo (Cuba) desde su apertura en enero de 2002. Hoy permanecen privados de libertad 250 prisioneros sobre los que no pesa acusación ni se encuentran pendientes de juicio.El recién elegido presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha anunciado su intención de cerrar este infame limbo jurídico orquestado por su antecesor en el cargo, el presidente saliente George W. Bush.


Texto tomado de El País Semanal, 7/XII/2008.

jueves, 1 de enero de 2009

Declaración Universal de Derechos Humanos / 8



8. Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes. (...)

El Consejo General del Poder Judicial ha cifrado este año 269.450 sentencias penales pendientes de ser aplicadas en España, según un informe elaborado por su servicio de inspección que ponía de relieve una grave situación de atasco judicial e inseguridad jurídica.
Texto tomado de El País Semanal, 7/XII/2008.
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