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sábado, 11 de junio de 2016

Buenas noches. Odio y oído



Observo mucho odio, mucho. Es un odio siempre vertical, porque en lo horizontal sólo cabe el amor. Se odia de arriba a abajo y de abajo a arriba. Se odia con la mirada, con los gestos, con las palabras, con los hechos, con los ninguneos, con los desprecios, con las descalificaciones, con las mentiras, con el cinismo, con la desvergüenza. Quien odia no dialoga, porque no deja hablar ni escucha, no tiene oído para el otro. El odio genera una sociedad odiosa, desagradable y en guerra. El odio produce más odio y fanatismo e intransigencia. En el colmo del disparate, hay quienes odian y no son conscientes de que están odiando. No le veo solución a este odio presente, salvo una decisión improbable de tener mucho más oído. 

Buenas noches.


sábado, 6 de octubre de 2012

Silencio sobre Castelao





El señor José Manuel Castelao Bragaño, actuando como presidente del Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior; la señora Fátima Báñez, ministra de Empleo, que lo propuso para el cargo; el Gobierno de España, formado por miembros del PP; los diputados y las diputadas del PP; los votantes del PP y todos los que se han callado y no se han manifestado en contra de las gravísimas declaraciones del primero: “Las leyes son como las mujeres, están para violarlas”, en mi opinión, se autodescalifican.

El silencio y la ausencia de condena de todos estos señores y señoras significa que no se oponen a que en la sociedad haya gente que piense así sobre las leyes y sobre las mujeres. La falta de respeto que supone esta actitud, su brutalidad, su falta de ciudadanía, de sentido humano, de racionalidad, de sensibilidad, junto con la incitación a la delincuencia y a la violencia de género que encierran me parecen unos de los fenómenos más graves ocurridos desde hace tiempo en nuestra sociedad. Echo en falta alguna iniciativa de la Fiscalía del Estado que sanee esta malsana situación.

La falta de ética que encierran todos estos silencios, junto con el estruendoso ruido de esta desgraciada frase, explican también cómo quieren que sea la educación en España. Nada de Ética para que se erradiquen estas actitudes. Nada de Educación para la Ciudadanía para que el respeto, la igualdad y la moral sean los que habiten las mentes de los ciudadanos. Se quieren ciudadanos maleducados y salvajes, que vivan como quieran, pero que, a lo sumo, no digan estas cosas en público. El cinismo por encima de todo.

La crisis económica es dura, pero la crisis moral que el neoliberalismo, encarnado aquí por estos personajes impresentables del PP, está imponiendo en la sociedad va a tener consecuencias aún peores para la sociedad. Sólo una torpeza profunda o una ceguera interesada pueden explicar tanto silencio y tanta complicidad con estas opiniones degeneradas sobre el sentido de las leyes y el respeto a las mujeres.

lunes, 12 de marzo de 2012

Mentiras



El ladrón era joven y con aspecto de no cortarse ante nada. Fue en la Puerta del Sol, en Madrid, a plena luz del día, hace ya bastante tiempo. Le quitó la cartera a un ciudadano de forma tan poco trabajada que la víctima se dio cuenta enseguida del atropello. El ladrón, en cuanto tuvo la cartera en sus manos, se la entregó a un cómplice que estaba a su lado, el cual echó a correr velozmente con el botín. El ladrón permaneció junto a la víctima, que reaccionó pronto pidiendo al ladrón que le devolviera la cartera. Éste, lejos de avergonzarse de su acto, al verse interpelado, lo que hizo fue reaccionar a gritos y, con grandes aspavientos y con gestos de estar muy ofendido, le contestó de manera muy ordinaria y cortante: “¿Qué pasa contigo? ¿Es que no ves? Que no te enteras, que yo no he sido, que ha sido aquél que va corriendo por allí. Vamos, decirme a mí que he sido yo... ¿No te jode?” Con lo cual el ladrón, después de robar, con todo el desparpajo, el cinismo y la desvergüenza de los que fue capaz, se inventó una situación nueva con la que tapó la realidad, echándole la culpa a otro de lo que había cometido él.

Me acuerdo siempre de este suceso cuando el PP miente de manera tan descarada y, a continuación, le echa la culpa al PSOE de ser éste el que miente. O cuando se inventa algo sobre el 11 M. O cuando culpa de todo a Zapatero o a Rubalcaba o a cualquiera de sus adversarios, que ellos ven como sus enemigos. Lo hacen con tal naturalidad y destreza que, al igual que ocurrió con el ladrón de la Puerta del Sol aquel día, no me extraña que los ciudadanos menos avisados y menos dados a analizar fríamente los hechos se traguen todas las patrañas que crean con estas maniobras. Es más, algunos en el PP son de mente tan simple que tengo la impresión de que se las creen también.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Periodismo

Tomo el párrafo siguiente del blog de Juan Cruz del día 3 de septiembre. ¡Cuánto interés tiene siempre el blog de Juan Cruz! Y se lo brindo a mis amigos futuros periodistas. A mis queridos amigos y amigas futuros periodistas.


García Márquez ha dicho que por las mañanas se despierta rabioso como un perro por el periodismo que hacemos, y Gabilondo ha defendido el buen periodismo como
factor de desarrollo social, cultural, económico y político. Este es, lo dice el Nobel colombiano, el oficio más bello de la tierra, y muchas veces arrojamos sobre él basura a pilas. Un periodismo contrastado, sereno, en el que los periodistas no tengan que arrojar vergüenza a su oficio, requiere, decía García Márquez, dedicación y tiempo. Y buena voluntad. Kapucinsky decía que este no es un oficio para cínicos. Es cierto: el cinismo es lo contrario de la buena voluntad; el cinismo, la ignorancia del sufrimiento ajeno, la falta de solidaridad con lo que padecen los que son objeto, o sujeto, de nuestra información
.”

Yo lo uniría a lo que decía otra persona que se merece que sea escuchada por la gente sensata y abierta. Me refiero a José Luis Sampedro. Siempre tan lúcido, hace poco decía: “Antes lo que había era hipocresía. Lo que hay ahora es cinismo y desvergüenza”.

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El periodismo como factor de desarrollo social, cultural, económico y político. ¡Qué responsabilidad! Pero, a la vez, qué ilusionante, qué meta para proponérsela. Qué oportunidad para convertirse en una persona fuerte, en una persona, Almu.

Y, en todo caso, siempre quedan los blogs. Creo que hay que escribir para la inmensa minoría de tus lectores. No sabes quién te lee. Ni sospechas desde dónde te leen. Tienes un grupo de lectores que no te dicen nada, pero que te leen y lo hacen desde lugares insospechados: Arabia Saudí y el vecino de enfrente. El medio es el mensaje. La libertad, la crítica, la buena voluntad, los otros, todos, un mundo en el que quepamos todos. Los valores que queremos, los que amas, deben estar en tu blog.
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