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domingo, 1 de febrero de 2026

El triunfo



 

Te levantas por la mañana y, en cuanto una migaja de conciencia aparece en tu mente, te dispones a triunfar. El desayuno tiene la habilidad de ponerte a punto para que alumbres los matices concretos de ese triunfo que, sin duda, va a tener lugar en el día. 

Sales a la calle y ya estás dispuesto a ganar en alguna de sus variantes. Te parece seguro que convencerás a algún cliente para que colabore en tu negocio comprando algo, o que lograrás hacer el viaje deseado, o que aprobarás el examen, la oposición o la entrevista, o que saldrán adelante las leyes que permitirán que aumenten los beneficios de tus negocios, o que ganarás en el partido de la tarde, o que lo hará tu equipo del alma. En todo caso, el gran aliciente de tu día, la gran meta que le da sentido a tu existencia es que ganarás dinero. Cuanto más dinero, mejor: más sentido tendrá tu existencia. Es el gran triunfo que tú y muchos como tú aspiran. Hay que llenar la vida de dinero.

Hay que triunfar como sea. Pero, ¿estás seguro de que hemos venido a este mundo a triunfar? ¿Todos hemos venido a triunfar?

Los triunfos habitualmente se ejecutan sobre los demás: para que tú triunfes, alguien tiene que perder. ¿Te parece esto justo? 

Para que tú ganes dinero, alguien tiene que darte más de lo que vale lo que tú le ofreces a cambio ¿Te parece esto justo?

Los triunfos, sobre todo los económicos, producen desigualdades. A veces estas desigualdades afectan gravemente a las personas que no han tenido la oportunidad de triunfar. ¿Te parece esto justo?

Siempre hay alguien que triunfa más que tú. Y, seguramente, tu triunfo sea, en el fondo, el que colabora en el triunfo de quien está por encima de ti. ¿Te parece esto justo?

Toma un poco de distancia y mírate desde fuera. Esto es muy sano para darse uno cuenta de la realidad en la que está. No eres más que un ser infinitamente minúsculo en la inmensidad infinita del universo, rodeado de seres infinitamente minúsculos, que quieren triunfar sobre los demás. ¿Te parece una situación un poco ridícula? ¿Qué pensarán de ti quienes son ricos de verdad porque han sabido conseguir un triunfo grande a costa de los pequeños triunfos de quienes aspiran a triunfar como tú? ¿No te sientes un poco manejado?

¿Te dicen algo las palabras "pena", "ayuda", "solidaridad", "igualdad", "todos", "los otros", "los valores", "compartir", "repartir", "respeto", "derechos", "justicia"...? ¿O solo entiendes y admites eso de ganar dinero como sea, ganar y triunfar?

¿Hemos venido a este mundo a triunfar o a actuar como lo que somos, como seres humanos que vivimos rodeados de seres humanos?

martes, 7 de julio de 2020

Dicho en el pasado. Triunfo


Me parece que no hemos venido a este mundo a triunfar. Ese afán tan común de que lo importante es llegar a la cima del tener, subir hasta lo más alto posible en la escala social o situarse en algún podium, preferiblemente relacionado con el dinero, es un espejismo. Nos hemos acostumbrado a ver gentes, que por las buenas o por las malas, se han enriquecido, aunque sea sólo un poco, o que han llegado a la fama, y nos hemos creído que ese era el sentido de la vida.
En mi opinión, hemos venido a vivir, pero no como si fuéramos individuos aislados, no como si tuviéramos que luchar los unos contra los otros y vencer, no como si el sentido de la vida fuera algo individual, sino entendiendo la vida como un proyecto colectivo, en el que todos tenemos que colaborar a crear una vida común y en el que todos tenemos la misma importancia. Creo que la guerra que nos quiere imponer la mentalidad individualista dominante es absurda y matadora. Ciegos, tuertos, pequeños miopes vitales, que creen que su propia manera de ver la vida es la única valiosa, o acaparadores de dinero a cualquier precio no pueden erigirse en los guías de la humanidad, a menos que alguien quiera apuntarse a ese carro lleno de mediocridad.
Han reducido a la persona a una bolsa que hay que llenar, han olvidado o desconocen lo que es un ser humano y pretenden que todos pasemos por el estrecho agujero del embudo del triunfo. El propio afán de triunfo nos ha metido en el cuerpo el miedo al fracaso y esto nos impide reconocer que estamos bastante perdidos y que la vida va por otro lado.
Buenas noches.

sábado, 6 de junio de 2015

Buenos días. Triunfo




El único triunfo importante es el que es reconocido por nuestra propia conciencia. 

Buenos días.