Mostrando entradas con la etiqueta blanco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blanco. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de julio de 2014

Los viernes, etimologías. Colores 1



BLANCO: Viene del germánico, entra en latín tardío y de ahí al castellano. Está incluso en inglés blank, aunque es poco usual frente a white, y en las lenguas eslavas. Castellano blanco, portugués y gallego branco, francés y catalán blanc, italiano bianco (euskera zuri). En latín había dos palabras: una era ALBUS, de donde viene alba (amanecer) o albino; se conserva en rumano, alb (blanco). Ya dijimos (30 de mayo) que hay una raíz indoeuropea más profunda, bhel- que significaba brillante, de la que arrancan blanco, blavus (azul) y flavus (amarillo), y otras palabras como flamma (llama) o fulmen (rayo). La otra palabra latina era CANDIDUS, blanco brillante. De ella viene cándido, porque los niños solían vestir de blanco; candidato, porque los que se presentaban a las elecciones llevaban togas muy blancas; y candor, candente, incandescente, candidiasis. En griego es leukós, de donde leucocito.

NEGRO: También había dos palabras en latín: ater (negro mate) y niger (negro brillante). ATER es el origen de atrio, la parte semiabierta de la casa donde estaba el fuego, que adquiría el color del humo, y atrabiliario, por la bilis negra. De NIGER viene denigrar. Es común a las lenguas latinas, incluso en rumano es negru, aunque en portugués preto (ya lo explicamos en su día, 13 de junio). Pero no es común a las lenguas indoeuropeas: black en inglés, czarny en polaco, melas en griego, de donde vienen melanina, melancolía; en euskera, beltza. Nigger pasa al inglés desde la época de la esclavitud, con matices peyorativos.


ROJO: Es el primer color del arco iris, es el color por excelencia, de hecho le podemos llamar colorado (de color). Está en muchísimas banderas. La palabra rojo plantea problemas de matices (incluso políticos; en mi niñez, época franquista, se decía colorado o encarnado, nunca rojo). En la Edad Media el castellano usó bermejo, hoy catalán vermell, (Caperucita Roja es Caputxeta Vermelleta) portugués vermelho, gallego vermello. Rojo triunfa en castellano en el S. XV. Viene de RUSSEUS, rojo en latín vulgar. El latín culto prefería RUBEUS o ruber, origen de rubio, y del rouge francés, que no es, pues, hermano gemelo del rojo español. En Aragón de este origen, rubeus, tienen royo, que es como llaman a los pelirrojos. El color russeus o rubeus significaba una gama desde amarillo rojizo al rojo dorado, por eso hablaba de matices del arco iris. Decimos pelirrojo o llamamos rojo a un caballo de color amarillo fuerte, lo que es prueba de esta amplitud original del término rojo. De rubeus vienen rubí, rubor y rúbrica (sería con tinta rojiza). De la misma raíz es erizrós, rojo en griego, de donde eritrocito. No se crea a partir de esta raíz hematíes, sino de haima - sangre, de donde hematoma, hemorragia o hemorroide. Rojo en euskera es gorri, que también significa pelado, es el color de la carne sin la piel, como nuestro encarnado. Hay quien relaciona rojo con arrojar y arroyo, pero no parece muy fiable.