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martes, 23 de febrero de 2016

Peculiar




Este es un país peculiar, con ciudadanos peculiares y políticos peculiares, y que, al parecer, necesita un gobierno peculiar. 

Si no entendemos esta peculiaridad, no comprenderemos nada. 

Y si la entendemos, tampoco.  

lunes, 19 de enero de 2015

¡Joder! ¡Qué tropa!

Me levanto. Abro el País digital, un periódico últimamente nada sospechoso. Leo:

- La trama púnica salpica al 'número dos' de la Comunidad de Madrid. Leer.

- El Gobierno aumenta en un 10% el gasto en asesores a dedo en un año. Leer.

- El Consejo de Estado afea a Wert las prisas en su gran plan universitario. Leer

- Cospedal oculta en su declaración de bienes 12.00 metros de terreno. Leer.

- España se queda sin voto en la reunión clave del BCE. Leer.

Todo esto en un mismo día. Ellos siguen a lo mismo, a lo suyo. Nosotros seguimos a lo mismo, a lo nuestro, a la nada. No oigo ningún grito de protesta, no veo ninguna manifestación contra un Gobierno podrido de dinero y de ética. Será lo que queremos y lo que nos merecemos.


domingo, 15 de junio de 2014

Lo que veo cuando miro. El humo del fútbol




Por si el humo del fútbol ciega los ojos de tu mente, te recuerdo que seguimos estando en manos de un Gobierno enviado por los ricos y poderosos para que organice el Estado de manera favorable para sus intereses; que este Gobierno se ha dedicado a dar lecciones de moral cuando su partido tenía una Caja B como un templo y una inhumanidad en las mentes de sus integrantes que asusta; que han llegado al poder gracias a unos votantes que son como ellos y a unos abstencionistas que siguen sin enterarse de lo que hacen; y que siguen en sus trece y que el peligro permanece. No todo en la vida son goles.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Lo que veo cuando miro. Un Gobierno no democrático





Aunque las medidas que pueda tomar un Gobierno sean duras, los ciudadanos tienen que sentir el cariño, la atención o la cercanía de sus políticos. Un Gobierno no puede considerarse dueño del poder, porque el poder es del pueblo y éste se lo entrega temporalmente a los políticos para que lo administren bien, siempre a favor de los ciudadanos. Los ciudadanos no pueden estar en manos de un Gobierno porque es el Gobierno el que está en manos de los ciudadanos. Un Gobierno democrático debe explicar a la ciudadanía lo que hace y por qué lo hace. Si no da estas explicaciones, está rompiendo las normas democráticas y se está deslegitimando él solo. Cuando los ciudadanos ven a los políticos que los gobiernan como sus enemigos es que todo se ha roto ya. Buenas tardes.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Son malos


malo, la.
(Del lat. malus).
1. adj. Que carece de la bondad que debe tener según su naturaleza o destino.
2. adj. Dañoso o nocivo a la salud.
3. adj. Que se opone a la razón o a la ley.
4. adj. De mala vida y costumbres. U. t. c. s.
5. adj. enfermo (‖ que padece enfermedad).
6. adj. Que ofrece dificultad o resistencia para lo significado por el infinitivo que sigue. Juan es malo DE servir Este verso es malo DE entender
7. adj. Desagradable, molesto. ¡Qué rato tan malo! ¡Qué mala vecindad!
8. adj. Deslucido, deteriorado. Este vestido está ya muy malo
9. adj. Con el artículo neutro y el verbo ser, u. para indicar que lo expresado a continuación constituye inconveniente, obstáculo o impedimento de algo dicho antes.Yo bien hiciera tal o cual cosa; LO malo ES que no me lo van a agradecer
10. adj. coloq. Bellaco, malicioso.
11. adj. coloq. Dicho comúnmente de un muchacho: Travieso, inquieto, enredador.
MORF. sup. irreg. pésimo.
12. m. diablo (‖ príncipe de los ángeles rebelados). EL malo


La única ventaja que ofrece este Gobierno del PP y cada uno de sus integrantes es que nos evita tener que decidir cuál de las acepciones de 'malo' le viene mejor: les valen todas.

¿Fuera Wert?





No estoy del todo de acuerdo con la petición de que Wert deba dejar el Gobierno por su tratamiento de las becas Erasmus. Yo no puedo ver a Wert. Me repele intelectual, moral y hasta físicamente, pero no es más que un fiel ejecutor de la cruel e inhumana política de este Gobierno del PP, al que los ciudadanos le importan un pimiento. Pedir la dimisión o el cese de Wert es como justificar que se quede el resto de peligrosos destrozadores de la democracia que forman esta banda. Si hay que pedir dimisiones, yo pido que se vayan todos.

miércoles, 26 de junio de 2013

Propuesta de Nuevo Gobierno del PP


Con vistas a una mayor eficacia y transparencia, se le sugiere al PP que haga un cambio en el Organigrama del Gobierno de España, según el siguiente modelo.

Presidente/a del Negociado Gobernante en España.

Ministerio de Negocios con el Exterior.
Ministerio Represor.
Ministerio de Negocios Generales.
Ministerio de Negocios Sanitarios.
Ministerio de Negocios Educativos.
Ministerio Destructor de Estructuras de Bienestar, de las Administraciones Públicas y de lo que haga falta.
Ministerio de Eliminación Paulatina del Estado Español.
Ministerio para la Degradación del Medio Ambiente y Otros Medios.
Ministerio de Privatizaciones Generales.
Ministerio para el Fomento de la Incultura y los Entontecimientos Colectivos.
Ministerio de Relaciones con los ciudadanos. (A tiempo parcial y sólo si es muy necesario)
Ministerio de Atención a Merkel.
Ministerio de Injusticias.
Ministerio para la Traducción de Declaraciones de Ministros y otros Altos Cargos.
Ministerio Tranquilizador de la Iglesia Católica.
Ministerio Mantenedor de Desigualdades.
Ministerio de Negocios Guerreros.
Ministerio Destructor de Empleos.
Ministerio de Turismo, Casinos y Fumeteos.
Ministerio para la Creación de Cortinas de Humo.
Ministerio Suplente, por si alguno sale Wert, Báñez, Mato o rana.

jueves, 6 de junio de 2013

Negocio redondo





Votaste un Gobierno para que nos defendiera y ahora tenemos que defendernos de ese Gobierno. Ha sido un negocio redondo.

jueves, 18 de abril de 2013

El Gobierno del PP


No dan la cara. No tienen ningún plan para salir de la crisis. No cuidan ni la salud ni la educación ni el bienestar de los ciudadanos. No saben hacer más que chanchullos. Sólo van a lo suyo. Tratan a los ciudadanos como si fueran tontos. Mienten para sobrevivir. Mienten para vivir bien ellos. No saben lo que es la democracia, ni les importa. Tienen un nivel ético por debajo de lo normal. No quieren que los ciudadanos piensen, para que no se den cuenta de cómo los manejan. Culturalmente son unos catetos impresentables. Sólo ven el dinero, el beneficio y el negocio. Estafaron a los ciudadanos con un programa electoral que no han cumplido. Obedecen a los banqueros, a los obispos y a Merkel, pero tú y yo les importamos un pimiento. Sin embargo, somos tú y yo quienes les pagamos. Están haciendo mucho daño. No sé si te das cuenta.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Mirando por la ventana. Objetivo




No digo que estos tipos del PP que entre todos hemos colocado en el Gobierno de España no quieran sacar al país de la crisis. Sí digo que su ineptitud es tal que cada vez está más claro que es imposible que lo consigan. Pero también digo que su verdadero objetivo primordial, por lo que tenían tanta prisa para estar en el poder, es el de cambiar las estructuras socioeconómicas del país, de forma que, cuando salgamos de ésta, puedan sacar adelante más fácilmente sus negocios y sus ganancias crezcan, a costa de poder llevar a cabo una explotación mayor del trabajador. Esto es lo que no me explico que sus votantes y sus defensores no vean. Parece que hay pobres que piensan como los ricos.

martes, 9 de octubre de 2012

Mirando por la ventana. Profesionales




Indisolublemente unida al profesional está la persona. No se pueden separar ambos aspectos, pero sí se pueden distinguir. Al profesional se le exige eficacia y competencia en el ejercicio de su función. A la persona se le debe exigir una actitud ética que le permita vivir en la sociedad como un ser humano. Cuando uno de los dos aspectos falla, nos encontramos con una disfunción social que nos lleva a pedir responsabilidades o a remover al causante de esa situación anómala.

Pongamos algunos ejemplos. A un profesor se le exige que sepa la materia que tiene a su cargo y que la explique bien, pero, además, que su actitud personal sea de respeto y de buen trato con sus alumnos. A un médico, por su parte, le pedimos que sepa curar, pero también que trate correctamente al enfermo, con calidad humana y con una actitud positiva.

Pero ¿qué cabe pedirle, sea el caso, a un policía? La eficacia y la competencia se le suponen, pero ¿y su actitud ética? ¿Se justifica éticamente el propio policía sus intenciones cuando reprende brutal e indiscriminadamente a unos manifestantes o ni siquiera se lo plantea? Es cierto que suele recibir órdenes, pero ¿debe cumplir unas órdenes con visos de ser injustas? ¿Considera, quizás, que estas son exquisiteces delicadas propias de señoritos y señoritas que no saben nada de la vida? Mi escasa experiencia con la policía me hace, sin embargo, no tener que llegar a extremos demasiado violentos para ver que aquí hay problemas. Recuerdo una vez que le pregunté a uno si sabía qué pasaba con los autobuses, porque tardaban demasiado en llegar a la parada, y me respondió en un tono intimidatorio, prácticamente gritando, que él no sabía nada de eso. Me quedé sin ganas de recurrir en el futuro a la policía para preguntarle nada. La conclusión que saco actualmente de la actitud de estos señores es que parece que no necesitan que se les respete ni que se les considere bien por parte de los ciudadanos. Valoran más, al parecer, la mera obediencia y la brutalidad que su condición humana. Ellos verán.

Y, por poner un último ejemplo, qué decir, de las personas que forman el Gobierno de nuestro país. La eficacia y la competencia que, como profesionales, habría que exigirles se cae cada día un poco más. Y su actitud ética parece muchas veces ausente, como les suele ocurrir a los que, en medio de su profunda ignorancia, confunden la ética con la religión, y recurren absurdamente a Vírgenes y Santos para que les apoyen en sus desvaríos. El pueblo quizás no distinga estas cosas, pero sí ve cada vez más que ni como personas ni como políticos valen para algo. Y así vamos cuesta abajo sin remedio.

martes, 2 de octubre de 2012

La bicicleta.



Una antigua alumna, Loli, muy buena alumna, se acuerda todavía de cuando en clase de una asignatura preciosa e interesantísima, Ciencia, Tecnología y Sociedad, estudiábamos la historia de la bicicleta. La idea era ver cómo la ciencia no siempre avanza por intentar ser más eficaz o por perfeccionar la técnica, sino porque la sociedad pide unas cosas y no otras y la ciencia, si está para lo que tiene que estar, intenta solucionar estas demandas sociales.

Era una asignatura que abría mucho la mente para entender lo que ocurría en la sociedad. Creo que ningún miembro de este Gobierno del PP la cursó.

viernes, 10 de agosto de 2012

Buenos días. ¿Gobierno?


En España hay hambre. Quiero decir que hay seres humanos, no estatuas ni muñecos, que están pasando hambre y que tienen que asaltar supermercados para defenderse de lo que la sociedad les da. En España hay seres humanos a los que no se les va a atender en los ambulatorios ni en los hospitales. En España hay muchos seres humanos que no tienen vivienda y que tienen que vivir en la calle. En España hay demasiados seres humanos que tienen problemas vitales y que no están siendo considerados como seres humanos, sino como números de un sistema infernal que empobrece a los pobres para enriquecer a los ricos. ¿Dónde están los servidores públicos del Estado encargados de resolver los problemas de estos seres humanos? ¿Dónde está el Gobierno? De vacaciones.

jueves, 23 de febrero de 2012

No son iguales



Hay circulando por algunos ambientes sociales de izquierda la idea, que tanto gusta a la derecha, de que PP y PSOE son iguales. Esta asimilación, que a mí me parece falsa, lo que hace es desmotivar a ciertos votantes del PSOE con el consiguiente regocijo de la derecha, mucho más pragmática, que no entra a estos juegos porque sabe que no le interesa: simplemente, deja estar estas cosas y se aprovecha de lo disparatado que encierra.

Sin entrar en demasiadas profundidades, hay elementos que nos pueden aclarar por qué PP y PSOE no son iguales.

  1. Recordemos la actitud del PSOE con el 15 M. El interés, desde el punto de vista del orden público, era el de no provocar para no generar una espiral de violencia. Ya entonces se alzaron voces en el PP que reclamaban una acción contundente de la policía que, en general y salvo el caso de Barcelona, fue rechazada por imprudente.
Ahora, con el PP en el poder, en cuanto han tenido la oportunidad, y ha sido en Valencia, han hecho el intento absurdo de dar un escarmiento haciendo un uso desmedido de la fuerza bruta y sin haber medido ni de lejos las consecuencias de la acción policial. Su desconocimiento de cómo funcionan hoy las manifestaciones, con fotos y vídeos en grandes cantidades por las redes sociales, les deja descolocados y en mala posición.
  1. El estilo de hacer oposición es sensiblemente distinto. No hay crispación y el PSOE permite que el Gobierno gobierne, pero criticándolo de manera racional, leal y constructiva. Queda esto muy lejos de la actitud del PP que, como si se tratara de un conjunto de adolescentes enfadados, se negaba por principio a todo y daba una imagen lamentable de enfado permanente, como si por naturaleza tuviera que estar siempre en el poder.
  1. La actitud de Gobierno del PP es, en muchas ocasiones, chulesca, caprichosa, ausente de prudencia, sin que parezca fruto del pensamiento o del conocimiento de sus materias de algunos de sus ministros. Recuérdense las manifestaciones sobre la igualdad de género de la ministra Mato, de la que nunca más se ha sabido, las peregrinas opiniones y decisiones del ministro Wert o los proyectos sui generis del ministro Gallardón. Nunca el Gobierno anterior, pese a sus errores, hizo gala de tanto desconocimiento ni de esa actitud de superioridad con la que se manifiesta el actual.
  1. Una característica muy llamativa del Gobierno del PP es lo frecuente de sus manifestaciones contradictorias, a veces realizadas por el mismo ministro, o contrarias a la verdad o a los hechos. El vicio de mentir no lo abandonan.

  2. Da la impresión a veces que el Gobierno del PP gobierna contra el pueblo y como si su interés estuviera en satisfacer los intereses ideológicos y económicos de los sectores sociales cercanos a él. Los aspectos sociales que cuidaba el Gobierno anterior para favorecer a los más necesitados de la sociedad parecen estar ausentes en sus medidas.
  1. El Gobierno actual maneja los tiempos a su antojo. Adelanta o retrasa las medidas que toma con criterios partidistas en lugar de perseguir una mejor acción de gobierno.
  1. El Gobierno anterior explicaba mal lo que hacía, pero no jugaba con la información. El actual, aparte de que mienta o que se desdiga de manifestaciones anteriores, lo que hace es no dar información a los ciudadanos. Lo hizo en la campaña electoral y lo sigue haciendo ahora. Parece como si temiera que los ciudadanos conozcan sus planes y vayan a dejar de apoyarles en las próximas elecciones.
  1. Por lo que vemos del Gobierno actual, si hay que mentir, se miente. Si hay que dar interpretaciones contradictorias, se dan. Si hay que defender posturas imposibles o contrarias a la ley, se defienden. Si hay que hacer renovaciones o cambiar leyes con criterios partidistas o que no favorezcan a la mayoría, se hacen. Es como si ahora el fin justificara los medios.
  1. La desinformación, la poca visión de futuro y el escaso afán por conseguir una cohesión social es en los casos de algunos ministros muy notoria. Cuando el PSOE llegó al poder daba la impresión de que tenía más pensadas las medidas que iba a tomar.
  1. En dos meses de gobierno, la sensación de haber viajado hacia atrás un buen número de años es palpable en muchas personas. El Estado del bienestar se ha venido abajo y asuntos como la educación, el aborto, el empleo, la seguridad jurídica o la igualdad no parece que tengan mucho futuro.

Son estas algunas razones por las que entiendo que no es lo mismo el PP que el PSOE. Igualar a los dos partidos es hacerle, con intención o sin ella, un juego bastante burdo a la derecha.




viernes, 5 de noviembre de 2010

Democracia


Pero ¿qué es lo democráticamente aceptable, criticar para que se gobierne mejor o impedir que se gobierne?