Mostrando entradas con la etiqueta anciano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anciano. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de octubre de 2026

La vejez

 



Una cosa es la ancianidad. Consiste en tener muchos años, con el lógico deterioro físico. Y otra cosa es la vejez. Esta aparece cuando una persona decide voluntariamente que el otro, los otros, desaparezcan de su vida y quede solo él, su yo. Cuando el egoísmo de adueña de sus pensamientos, de sus palabras y de sus actos, esa persona ha llegado al estado de viejo, aunque su cuerpo reaccione físicamente muy bien. 

La vejez puede llegar a cualquier edad. Da una pena enorme ver a adolescentes de pocos y de muchos años años gritando y practicando el individualismo, como si solo ellos existieran en el mundo, defendiendo lo que no saben, vociferando lo que no entienden y olvidándose de que la vida es de todos, que todos nos necesitamos y que solos no podemos hacer nada en la vida. 

Hay una parte de la sociedad que está muy vieja, quizá porque han cambiado el libro por las pantallas, porque nadie les ha contado en qué consiste ser joven o porque el gusto por lo fácil les ha crecido demasiado. Y pasar de viejo a joven no es tarea sencilla, pero la vida es, en el fondo, disfrutar de la eterna juventud.


miércoles, 6 de diciembre de 2017

Buenas noches. Llegada




El viejo, tenga la edad que tenga, ya llegó. El anciano sigue avanzando paso a paso, con su carga de edad a cuestas. 

Buenas noches.

lunes, 4 de abril de 2016

Buenas noches. Lo que vales




El joven anciano me dijo: 

“Vales lo que eres, no lo que crees ser. 
Vales lo que puedes ser, no lo que quieres ser. 
Lo que quieres tira de lo que puedes y lo arrastra hacia tu crecimiento, pero en cada momento tu límite estará en lo que puedes. 
Vales lo que das, no lo que tienes. 
Tú no eres igual a tus posesiones, ni a tus dotes para la vida social, ni a tus palabras, ni a tus sueños, ni a tus logros, ni a tus derrotas. 
Lo único que te da valor es tu generosidad. 
Vales más si procuras comprender que si te dedicas a juzgar. 
Nadie con valía humana se atreve a juzgar. 
Vales lo que vales, pero tú no lo sabes. 
Lo que vales te lo podrán decir pocas personas: sólo aquellas que te quieran desinteresadamente. 
Ahora, mi querido amigo, te pido que me permitas seguir leyendo y pensando, a ver si descubro algo nuevo y valioso que me aporte un poco de alegría para hoy." 

Buenas noches.

viernes, 22 de agosto de 2014