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viernes, 30 de diciembre de 2016

Buenas noches. Generosidad y crueldad


El color de las hojas de los árboles en esta época es el color del cansancio, pero no por eso renuncian a mostrar su belleza. A veces la Naturaleza es generosa, aunque  otras veces sea cruel. 

Buenas noches.

viernes, 18 de julio de 2014

Buenas noches. Malos amigos



La ignorancia es amiga de la brutalidad, a veces de la crueldad, y siempre de la injusticia. Debemos analizarlos, por si acaso. 
Buenas noches.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Buenas noches. El niño





En el mundo debe de haber algún gran niño con mucho poder y con muy poco cuidado, que está logrando que todo se rompa. Cuando todo esté ya destrozado y sin posibilidad de recomponerlo, no sé muy bien a qué nos podremos dedicar. Seguramente para entonces el niño habrá crecido ya y es muy posible que quiera entretenerse con las artes de la crueldad. Va a ser muy duro de vivir eso. Buenas noches.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Lo que se ve. El dinero y la conciencia




Hay dos grandes poderes en el mundo: el dinero y la conciencia. La conciencia puede dominar el dinero, puede comprarlo y venderlo e, incluso, prescindir de él. El dinero, en cambio, no siempre puede dominar la conciencia, aunque muchas veces lo consigue. Ciertamente, la lucha más eficaz contra el poder del dinero, contra los estragos del dinero, contra las injusticias del dinero, contra las desigualdades del dinero, contra la crueldad del dinero sólo se da a través de la conciencia. Por eso es más difícil tener conciencia que tener dinero.

martes, 4 de septiembre de 2012

Gobierno de España, cómplice




No pasa un día sin que este Gobierno de España haga, al menos, un disparate. Y, además, lo hace con un secretismo, una falta de información y una prepotencia que asustan.

Ayer, al parecer, llegó a un peculiar acuerdo con el Gobierno de Marruecos para expulsar a los inmigrantes que habían ocupado la Isla de Tierra. Nadie sabía las características de tal acuerdo. De madrugada, no sé si con alevosía, pero sí con nocturnidad, los inmigrantes fueron evacuados y la mayor parte de ellos, entregados a Marruecos. Cuentan las crónicas que, a renglón seguido, los gritos de angustia y de dolor de estos pobres hombres eran estremecedores. Alguna ONG informó que en estos casos, los soldados o policías marroquíes lo que hacen es moler a golpes a los inmigrantes hasta romperles los brazos, las piernas o la mandíbulas y abandonarlos luego en el desierto.

Este Gobierno de España, con todas sus encomendaciones a la Virgen del Rocío y al resto de Vírgenes sagradas, con su afán de gobernar como Dios manda, con el silencio asqueroso de su amada Iglesia Católica, con el desprecio por los seres humanos que es ya habitual en sus actuaciones y con la desfachatez de la que hace gala en todo aquello que hace, debería saber que este era el destino de los inmigrantes si los entregaba a Marruecos. Si no lo sabía, debería dimitir en pleno por exceso de ineptitud. Y si lo sabía, como parece más lógico, se convierte en cómplice de un trato brutal, cruel e inhumano, del que, como español, me avergüenzo.