Mostrando entradas con la etiqueta emociones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta emociones. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de noviembre de 2017

Buenas noches. Racionalizar



Creo que conviene intentar racionalizar nuestra experiencia en busca de emociones positivas que nos ayuden a vivir con más alegría y con más serenidad. 

Buenas noches.


sábado, 28 de octubre de 2017

Buenas noches. Emociones



Hay aficionados al fútbol a quienes, en realidad, no les gusta el fútbol, sino que gane su equipo. Por eso van al estadio o al campo cubiertos de bufandas, camisetas y banderas que los identifiquen con quienes 'sienten' los colores de ese equipo. Se trata, fundamentalmente, de sentir, porque si su gozo fuera algo más racional, serían capaces de vibrar, por ejemplo, unas veces con la calidad del juego del Madrid y otras, con la que genera el del Barça, y no suele darse ese caso. Es una fuerte experiencia emocional la que desean tener.

Lo mismo ocurre cuando en el teatro o en el cine nos identificamos con un personaje determinado. Si este personaje sufre, lloramos con él; si tiene una gran alegría, nos alegramos con él. En ambos casos cedemos nuestra propia vida al personaje, que se apodera de nuestro corazón y hace que, aunque no lo deseemos, nos embarquemos emotivamente en un mundo que no es el estrictamente nuestro. Tanto en el fútbol como en el cine, cuando estamos tan identificados con el personaje o con el equipo, no estamos en situación de reflexionar, sino de sentir, de emocionarnos.

Cuando hacemos uso de una bandera nos situamos en una posición similar. Nuestro razonamiento queda en suspenso y nos sumergimos en el mundo exclusivo de los sentimientos y de las emociones. Queremos, entonces, que venza lo que nuestra bandera representa y que lo que las otras banderas simbolizan quede vencido. Tienen mucho más sentido las banderas en un mundo militar que en uno civil. A mí me parece que sería deseable que fuéramos capaces de pensar y de emocionarnos, pero sin banderas. 

Buenas noches.

jueves, 5 de octubre de 2017

Amaia Bakaikoa. Sobre el enamoramiento



Interesante intervención de la psicóloga y sexóloga Amaia Bakaikoa en el programa de Radio Euskadi Boulevard. Seía importante que reflexionáramos sobre estos asuntos.

ENAMORAD@S DEL ENAMORAMIENTO.

El enamoramiento y el amor son fases con características muy diferentes pero ambos son necesarios y complementarios en las relaciones de pareja.
Al amor históricamente se le ha dotado de grandeza, trascendencia y pureza; mientras que al enamoramiento se le ha visto como algo menor, intrascendente e incluso loco y ridículo.
La fase inicial de enamoramiento aparece cuando nos sentimos muy atraíd@s por alguien y l@ idealizamos focalizando nuestra atención selectivamente en los aspectos positivos de esa persona.
Aquí surgen emociones muy intensas, pero a su vez poco profundas, de cariño, pasión y admiración.
A nivel neuroquímico se segrega feniletilamina y unas siete mil veces más dopamina que la que se produce normalmente.
En consecuencia, el deseo y la pasión son inmensos; y en ese estado de exaltación se ve todo de color de rosa, se sienten mariposas en el estómago, los nervios nos invaden ante nuestr@ enamorad@ y hay una constante ansiedad por ser correspondid@...
Estar enamorad@ es una sensación muy agradable y placentera, pero tiene una parte negativa que es esa euforia, distorsión cognitiva y obsesión por la pareja que frecuentemente impide que nos centremos en los demás ámbitos de la vida.
Esta fase suele durar entre unos meses y dos o tres años.
Mantener eternamente este estado eufórico sería una locura para una persona, y, afortunadamente, todo vuelve a su cauce y con el tiempo y el conocimiento del otr@ se va entrando en la fase de amor que conlleva mayor serenidad, estabilidad, tranquilidad y seguridad.
A nivel neuroquímico se produce oxitocina que es la responsable del establecimiento de vínculos afectivos profundos e intensos.
Y este estado sí que puede ser muy prolongado en el tiempo; incluso puede durar eternamente.
A partir de este momento amoroso es cuando se suelen establecer los compromisos que la pareja libremente decida (vivir junt@s o no, hij@s, casarse o no, fidelidad o no...)
Pero lo cierto es que hay personas que no son capaces de dar el paso del enamoramiento al amor.
Lo que les ocurre es que como ya no sienten con tanta intensidad aquello que sentían al principio, creen que se ha apagado la chispa inicial y dejan la relación pensando que está todo acabado ("ya no siento mariposas","ya no es lo que era" etc.)..
Y no entienden que en realidad esta bajada de la euforia inicial es el proceso normal deseable y por ello desechan a su pareja y van a buscar otra que les despierte de nuevo esas intensas pero poco profundas emociones.
Se pasan la vida entre parejas fugaces buscando el enamoramiento hasta que después de varios fracasos se preguntan qué es lo que hacen mal...
Son l@s enamorad@s del enamoramiento.
Y cometen un error de concepto porque confunden enamoramiento y amor.
Han introyectado la idea del amor romántico que identifica erróneamente amor con pasión desenfrenada y con la sensación de no querer despegarse de la pareja y la obligación de sentir deseo sexual a todas horas.
La elección de pareja debería estar basada en criterios tanto emocionales y pasionales como racionales.
Hay que racionalizar el amor; y cuando surge en nuestras vidas una persona que nos atrae y nos enamora, a partir de esa bella e ilusionante base hay que trabajar día a día para conocerse y llevarse bien a través de acuerdos y negociaciones que nos lleven a conseguir establecer un vínculo positivo que fortalezca y haga crecer la relación de forma enriquecedora.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Buenas noches. Argumentos



Hay momentos en los que, en lugar de sacar las banderas, que expresan sentimientos y emociones y se dirigen a ellos, habría que buscar buenos argumentos y sentarse a discutirlos, que es lo propiamente humano. Pero para eso hay que querer. 

Buenas noches.


sábado, 9 de septiembre de 2017

Buenas noches. Lo que veo / y 3



Si a esta sobrevaloración de los sentimientos, en detrimento de una razón que analice la realidad y que nos dé argumentos para explicarnos lo que ocurre, le añadimos el lema que con tanto éxito ha instaurado entre nosotros el neoliberalismo dominante, eso de que 'Todo vale', la mezcla resultante es tremendamente eficaz para desintegrar una sociedad que pueda resultar humana e ilusionante.

Te sugiero que analices desde este punto de vista cualquiera de los fenómenos que ocurren en el panorama político mundial y español. Intenta leer buena prensa y escuchar buena radio, a ver si encuentras alguna 'razón' que explique cualquiera de las medidas que está tomando Trump. Haz lo mismo con King John-un, o con las medidas económicas restrictivas tomadas en España y en otros países y sus terribles resultados, o con las medidas que toman por su cuenta Rajoy y los de su cuerda, o con los sucesivos y ruborizantes apoyos de ciertos votantes a partidos políticos podridos por la corrupción hasta las trancas, o con las inauditas actuaciones de ciertos independentistas en Cataluña, o con cualquier fenómeno que se te ocurra. Yo no veo racionalidad por ninguna parte y sí observo, en cambio, una exaltación de sentimientos, de apetitos, de deseos o hasta de obsesiones. Y como nadie entre nosotros se preocupa de que pensemos, de que analicemos y de que argumentemos racionalmente nada, tendemos a reproducir lo que vemos y nos vamos dejando llevar poco a poco por nuestras apetencias, por lo que sentimos o por lo que vemos, sin que preguntas como ¿por qué? ¿cómo? ¿está justificado? ¿qué consecuencias tendrá? o ¿y después qué? nos aparezcan en la mente y nos empujen a intentar contestarlas.

Fíjate, si te parece, en el estilo que muestran los grandes espacios de la televisión, en el papel que ocupan en la sociedad el fútbol y los deportes mayoritarios, en la evolución de los planes de estudios, de los que desaparece cualquier materia que nos invite a pensar. Quieren exaltar nuestros sentimientos, quieren que suframos, que nos emocionemos, que nuestros apetitos estén siempre alerta, que situemos la apariencia sensible por encima de cualquier otro criterio, pero no quieren que pensemos, no sea que nos empecemos a explicar lo que ocurre y algún día intentemos cambiar de verdad el mundo. Son malos tiempos estos para el ser humano y para la racionalidad.


Buenas noches.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Buenas noches. Lo que veo / 2



Decíamos ayer que la razón, que aporta argumentos, está en horas bajas y que, en cambio, importan más, a la hora de conocer y de actuar, otras instancias, como los sentimientos, las emociones, los deseos o las apetencias.

Recordaba yo esto hace algún tiempo cuando observaba la reacción más frecuente en nuestra sociedad cuando se da un lamentable caso de violencia de género. Afortunadamente sigue habiendo entre nosotros algo de sensibilidad para condenar estos casos y para situarnos en contra de maltratos, asesinatos y demás actos inhumanos derivados del machismo que tiñe las estructuras de nuestra convivencia. Y digo 'algo' de sensibilidad porque las reacciones suelen ser tibias, nada multitudinarias y como si a la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas no les afectara demasiado la cuestión.

Lo que no entiendo es el criterio que se sigue cuando se juzgan estos actos y cuando se reacciona frente a ellos. La solidaridad con las víctimas y el lamento público por estos hechos me parecen muy importantes, pero creo que lo sería aún más si insistiéramos con fuerza en la condena del machista que realiza estos actos violentos, que explicáramos a la sociedad por qué no se debe actuar así, que analizáramos los indicios que barruntan la existencia de un machista cerca de nosotros y que cada vez que se emite una sentencia que condene a un machista, se dé a conocer y se divulgue el nombre del individuo que ha actuado de manera tan brutal. Me parece que en nuestra manera actual de reaccionar hay una maniobra muy peligrosa y que, en el fondo, le hace el juego a los machistas. Se trata de un incomprensible cambio de protagonismo. Quien verdaderamente causa un acto de violencia de género, quien debe ser señalado por la sociedad y quien merece que concentre nuestra repulsa y nuestra crítica es el machista. Él es el protagonista. Pero, en lugar de esto, se le da absurdamente el protagonismo a las víctimas, se publican sus nombres, nos lamentamos por su desgracia, nos solidarizamos con ellas, damos rienda suelta a nuestros sentimientos de compasión, rabia, miedo o ira y seguimos dejando sin explicar racionalmente qué es lo que ha ocurrido, qué cuidados hay que tener con ciertos hombres y qué es lo que puede mover a estos a actuar como lo hacen. Me imagino a los machistas contemplando orgullosos el espectáculo, sintiéndose cada vez más fuertes, porque nadie lucha eficazmente contra ellos y porque todos desviamos la mirada, y sin entender nada de por qué ni sus comportamientos ni sus ideas pueden calificarse como humanos.

El resumen de la situación me parece que es algo así como que lo sentimos mucho, que lloramos mucho la desgracia, pero que no analizamos nada y que luego nos vamos olvidando pronto del caso, porque el mundo va a toda velocidad y en seguida aparece una novedad que nos llama más la atención. Engrandecemos sentimentalmente a las víctimas y nos centramos en ellas, con lo que el machista queda a salvo de cualquier crítica. Pero con mucho sentimiento y con poca racionalidad no creo que podamos establecer una estrategia eficaz en la lucha contra el machismo, que es lo que en la realidad está ocurriendo.

Buenas noches.


jueves, 7 de septiembre de 2017

Buenas noches. Lo que veo / 1



Está ocurriendo y me parece que cada día lo estamos aceptando con más facilidad. Lo están haciendo delante de ti y creo que quieren que tú también lo hagas. Me explico.

Somos seres racionales. Como tales, tanto en nuestros análisis de la realidad como en nuestros comportamientos, debemos actuar racionalmente. Esto no quiere decir que debamos hacerle caso solamente a una hipotética razón aislada de la realidad concreta, que pudiera argumentar y explicar por sí sola lo que ocurre o lo que deba ocurrir. Una razón así de 'pura' no existe. La razón que proporciona argumentos va siempre acompañada de sentimientos, de emociones, de deseos y de todas las circunstancias en las que vivimos, que influyen, cada una a su manera, en lo que razonamos. Si alguien intenta pensar sin tener en cuenta ni el mundo concreto en el que vive ni su propia realidad personal, no se enterará de nada y posiblemente actúe haciendo fundamentalmente tonterías.

Hubo una época en la que los sentimientos, las emociones y, en general, todo lo que no fuera la pura razón estaban mal vistos. Se definía al ser humano como un ser racional, pero esto se entendía como que era un ser exclusivamente racional. Hoy, como si la historia se moviera siguiendo la trayectoria oscilante del péndulo de un reloj, creo que hemos caído en el extremo opuesto. Quiero decir que si hoy intentamos explicarnos lo que ocurre en nuestra vida y en el mundo, tendemos a hacerlo basándonos sobre todo en los sentimientos y en las emociones, no en los argumentos racionales. Y cuando actuamos, lo hacemos dejándonos llevar por lo que sentimos, por lo que nos apetece, por lo que se hace o por lo que nos gusta más. La racionalidad, que nos podría aportar un punto de vista importante para entender lo que ocurre o un criterio más justo para actuar de determinada manera, ha caído en desuso. Un desuso que está resultando ya muy peligroso.

Buenas noches.




viernes, 7 de julio de 2017

Buenas noches. Compartir




En la medida en que nuestras emociones son provocadas por alguna persona, no son exclusivamente nuestras. 

Deberíamos compartirlas y hacerlo con delicadeza. 

Buenas noches.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Buenas noches. Ideas




Si no tenemos ideas no tenemos ni idea de nada. No estamos acostumbrados a pensar, a reflexionar, a criticar, a valorar, a racionalizar la vida. Sólo estamos dispuestos a sentir, a tener sentimientos del tipo que sea, constructivos o destructivos. Sé que en el mundo actual es muy difícil tener ideas, pero de lo que hablo es de la actitud de querer tenerlas. Nos basta con una emoción y así nos va. 

Buenas noches.

miércoles, 20 de julio de 2016

Buenas noches. Dos maneras



Cuanto más se nos caliente el corazón, cuanto más nos entreguemos a las meras emociones y a los simples sentimientos, menos podremos pensar y más fácil será que alguien o algo se apodere de nosotros. Lo que nos hace sensibles es el corazón, y la sensibilidad es indispensable, pero lo que nos hace fuertes es la mente. Debajo de esto hay dos maneras de vivir. Buenas noches.

viernes, 1 de enero de 2016

Buenos días. Propuesta




Ponle a tu vida la música que te pidan tus emociones y baila como te diga tu mente. 

Buenos días.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Buenas noches. Amor 13




El amor contiene una emoción (un sentimiento, como les gusta decir a tantas personas), pero no es un sentimiento. 

También contiene un elemento racional, que debe ser mucho más fuerte que el emocional, pero tampoco el amor es algo exclusivamente racional. 

Es, más bien, una decisión de toda la persona que nos hace integrar a alguien en nuestras vidas y dedicarnos a que su existencia sea mejor. 

Se puede amar a muchas personas, a todas con las que vivimos en el mundo, pero es posible que con alguna de ellas el amor sea de tales características que nos lleve a querer convivir con ella, a vivir juntos con mayor intensidad e intimidad, lo cual tampoco obliga a habitar bajo el mismo techo. 

El amor no se deja reducir a patrones fijos. 

Buenas noches.

martes, 6 de enero de 2015

Buenas noches. Emoción




Me despedí de Alicia Nistal pensando que sólo se puede producir una emoción en alguien cuando lo que se expresa ha sido ideado, pensado o vivido con emoción. 

Buenas noches.

martes, 14 de octubre de 2014

Buenas noches. Un poema



¿Un poema sirve para que nos emocionemos?

¿Sirve para que pensemos?

¿Su sentido es que pensemos y que nos emocionemos?

¿Por qué nos empeñamos en separar el pensamiento de las emociones?

¿Por qué a veces nos fijamos más en el pensamiento?

¿Por qué con tanta frecuencia sólo atendemos a las emociones?

¿Nos educaron para pensar o para que nos emocionáramos?

¿Qué platones se empeñan en separar el alma del cuerpo, como si ambos fueran independientes y pudieran existir separados?

¿Para qué separar lo que está relacionado? Y todo está relacionado.

¿Por qué simplificar lo complejo, si así distorsionamos la realidad?

Quizá un poema esté para que lo hagas todo tuyo a tu manera, sin romperlo, sin romperte tú.

Buenas noches.

miércoles, 23 de julio de 2014

Buenas noches. El amor



Hay 4 aspectos muy importantes en el amor.
  1. Concebirlo. Hay que tener una idea más o menos clara de en qué consiste amar, querer a una persona. El amor es fundamentalmente una actitud racional, un plan pensado para ayudar a vivir a otra persona y que afecta a cuestiones muy concretas de su vida real. Los embobamientos, las tetas impresionantes, las chocheras, las risas y los aprovechamientos puede que tengan que ver con el amor, pero muy de lejos.
  2. Sentirlo. Además de su dimensión racional, el amor tiene otra muy importante, la emocional. Es la que hace que queramos estar con la persona amada, que sintamos atracción hacia ella y que estemos a gusto en su presencia. Pero que exista sólo esta dimensión es peligrosísimo y suicida. Las emociones por sí solas no te hacen vivir humanamente, sino sólo estar a gusto (cuando se está a gusto) o a disgusto (que es como se suele terminar, si no hay una actitud racional que justifique la vida que se lleva).
  3. Expresarlo. El amor, tanto el que se le tiene a una pareja como el que se tiene a cualquier persona, hay que expresarlo. Somos personas y lo propio de las personas son las palabras. Cuando regalamos algo o cuando elaboramos un plato con cariño, aunque no lo hagamos para ser correspondidos, lo normal es que nos digan si ha gustado o no. Lo mismo ocurre con el amor, cuando lo expresamos, nos sentimos bien y la otra persona se siente querida, aunque sólo sea de palabra. No veo ninguna razón por la que haya que callarse estos asuntos.
  4. Hacerlo. No me refiero a lo que se suele denominar 'hacer el amor'. Eso es sexo, que puede hacerse con amor y sin él. Me refiero a que el amor no es una situación estática. No es una especie de 'Te quiero y ya está'. El amor hay que construirlo cada día, con detalles, con decisiones, con palabras, con risas, con ternura, con sexo, con alegría y con lágrimas. Cada momento que pase y cada situación que vivamos deben ser ocasiones para que construyamos el amor. Si no se construye el amor, no existe.

Buenas noches.



miércoles, 30 de abril de 2014

Buenas noches. Déjalos hablar




¿Hace mucho que no dejas hablar a tus sentimientos? Porque de anécdotas, sucesos y demás historias para pasar el rato nos hartamos de hablar. ¿Por qué no expresamos lo que sentimos, lo que nos emociona? A veces creemos que somos seres racionales, que lo único que debemos usar es la razón. Pero no la usamos para pensar y conocer lo que hay y decidir qué es lo mejor que se puede hacer, sino para frenarnos, para desconocer lo que nos da miedo y para decidir que no vamos a hacer nada que nos saque de la rutinaria monotonía de lo de todos los días. La razón también siente, también se emociona, pero nos han acostumbrado a ocultar nuestros sentimientos, a dejarlos en el trastero para que se aburran y se mueran. Quizá deberíamos sacarlos a pasear. Quizá deberíamos dejar que hablaran. Veríamos cómo crecen y cómo crecemos nosotros con ellos. Buenas noches.

viernes, 21 de febrero de 2014

Buenos días. Arte y vida y 5





Hay artes efímeras, como la música, el canto, el baile o las artes escénicas, que exigen mucha colaboración del espectador, pero que también gratifican con emociones profundas. Buenos días.

lunes, 3 de febrero de 2014

Buenas noches. Compaginando





El amor es el arte de compaginar de forma equilibrada las emociones con la racionalidad. Buenas noches.

martes, 14 de enero de 2014

Buenas noches. El amor





En mi opinión, el amor básicamente no es un sentimiento ni una emoción, aunque tenga un componente sentimental.

En el amor no basta, ni mucho menos, con sentir.

El amor es una actitud racional que se tiene que traducir en hechos.

Es racional porque tenemos que conocer muy bien a la persona a la que queremos y tenemos que descifrar qué es lo que debemos hacer para ayudarle a vivir, para que cumpla sus aspiraciones en la vida.

Se tiene que traducir en hechos porque si no, ¿para qué amamos? ¿para qué vivimos?

Cuando vemos que la persona amada es feliz, de rebote y sin buscarlo, nos sentimos felices nosotros también, pero no por lo que hayamos podido hacer, sino porque a lo que aspiramos amando es a la felicidad de la persona amada.

Si queremos convivir con una persona a la que amamos, esa actitud debe ser recíproca.

Esa misma actitud es la que hay que practicar con los amigos y con las amigas con los que vivimos y a quienes queremos.

domingo, 27 de octubre de 2013

Buenas noches. Comunicarnos





Hay veces que necesitamos que nos besen, que nos abracen, que nos digan que nos quieren y que podemos contar con el amigo o con la amiga que están a nuestra sombra. Hay veces en las que saber que alguien piensa en nosotros nos reconforta, nos tranquiliza y nos hace recobrar la humanidad. Creo que deberíamos comunicarnos más los sentimientos, no sólo porque es bueno sacarlos fuera, sino porque a los amigos y a las amigas les pueden sentar como lluvia caída del cielo en plena sequía. Para algo natural que tenemos, deberíamos practicarlo más. Buenas noches.