Mostrando entradas con la etiqueta estrés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estrés. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de febrero de 2016

Cansancio




Cuando estás estresado, cansado y un poco harto es cuando valoras más una sonrisa, una palabra agradable, una actitud comprensiva, un detalle de calidad humana. ¡Cuantas veces pasamos junto a las personas y no nos fijamos en su estado vital, en su cansancio, en su situación problemática! Nos estamos acostumbrarnos a ir de uno en uno. Yo, uno de ellos. Buenas noches. Besos y abrazos, si es posible.

viernes, 3 de mayo de 2013

Buenas noches. Estrés




Ya sabes que no todo lo que existe se ve. Hay cosas agradables, como la belleza, que no la vemos. Vemos a una persona bella, pero la belleza, como algo aislado, no la vemos. Lo mismo pasa con la justicia, con la igualdad o, sin ir más lejos, con los colores. El verde, solo, como el color verde, no se ve. Vemos cosas verdes, pero el verde como tal no lo vemos. Y hay también otras cosas negativas, que desgraciadamente existen, pero que tampoco se ven. Se ven sus efectos, pero a ellas no se las ve. Una de estas es el estrés. Un lamentable invento de la modernidad que hace que nuestro mundo nos sobrepase, que nuestro yo pierda su autonomía y se entregue a tareas excesivas, en el tiempo o en la intensidad, para lograr sobrevivir.

Yo creo que cada cual debe tener sus propias estrategias para frenar el estrés. A mí me es muy eficaz cualquier actividad que sea creativa. Yo creo que no hacer nada no relaja. Lo que te deja nuevo es inventar, hacer algo nuevo, contemplar la Naturaleza y descubrir en ella lo que no sospechabas. También la música tiene un alto poder para arrastrarte a situaciones menos tensas. Y, claro, los amigos. Poder sacar de dentro lo que te duele es andar medio camino en la conquista de su solución.

Ahora, cuando nos refugiemos en el mundo del sueño, vale más encontrar la relajación controlando la respiración, profunda, suave y confortable. Con los hombros bien abajo, porque cuando estás en tensión, los tienes arriba. Recordando lo agradable del día, o del otro día, da igual. Te entretienes un momento en formar la nube de cariño que le regalas cada noche a quienes quieres y enseguida caerás en la espesura del bosque de los sueños. A ver si hay suerte. Buenas noches.

jueves, 25 de junio de 2009

¡Que no soy yo, que eres tú!


¡Qué bueno y qué necesario es aprender! Hoy he tenido la inmensa fortuna de aprender algo que no sabía.

Resulta que a veces llego a clase y están todos muy ocupados charlando. En otros países de cultura diferente y de mayor grado de civilización, no sólo se callan los alumnos en cuanto llega el profesor, sino que incluso se ponen de pie en señal de respeto. Aquí somos más listos y no te hacen ni caso. La mayor parte de los días, transcurridos unos minutos, tengo que echarles una bronca para que se callen. Y si ese día estoy convincente, se callan.

Otras veces les entrego los exámenes corregidos, con las indicaciones que me parecen más oportunas para cada uno. Pero como hay ocasiones en que la mayoría no ha estudiado, posiblemente porque el nivel de anestesia que tienen supera la sobredosis, pues les tengo que hablar claro, a ver si se deciden de una vez a aprovechar el tiempo y procuran formarse como seres humanos. No les suele gustar que les hablen claro, pero yo creo que debo hacerlo y por eso lo hago.

Suelen estar habituados a hacer lo que les da la gana. Hay momentos en los que les tengo que aportar algo de realismo y hacerles ver que hay cosas que no se pueden hacer, que hay normas que es necesario cumplir. Tampoco les gusta.

Este mismo escrito, que intenta ser un espejo en el que cada uno pueda mirarse, por si reconoce en él algo de sí mismo, producirá en más de uno, si es que lo lee alguien, una reacción adversa.

Pero hoy me han iluminado la mente y me han dicho lo que hay detrás de esta manía mía de hacer todas estas cosas. Todos los años procuro al final del curso que los alumnos me evalúen, que me digan, de manera anónima, qué he hecho bien y qué he hecho mal. Yo no veo otra manera, no sólo de intentar ser un buen profesional, sino de vivir, que la de corregir los errores en los que uno puede caer. Por eso lo hago. Hoy he aprendido algo que no sabía, ni siquiera sospechaba. Un/a alumno/a me ha dado una explicación clarísima de lo que ocurre en las clases, me ha dado la clave de cómo debo actuar y de por qué no debo hacer en clase todo lo que cuento aquí que hago: todo se debe a que yo voy a clase estresado. Lo importante es que yo vaya a clase sin estrés. Así todo irá mejor.

Esto es la leche, por no decir otra cosa.
.