Mostrando entradas con la etiqueta insultos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta insultos. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de abril de 2011

Oposición y democracia


Un diario llamado La gaceta ofrecía días pasados una portada con el titular Este individuo por fin se va, acompañado de una foto del presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. No pretendo descubrir ahora las señas políticas de este diario, pero sí subrayar su catadura moral. En una democracia un presidente del gobierno elegido por todos los españoles no puede ser nunca tratado como “Este individuo”. Si este es todo el respeto que les produce a estos señores un cargo institucional, es que están muy lejos de la democracia. Y esto es para echarse a temblar porque revela que algún tipo de dictadura, sea política, económica o social, es la que están defendiendo.

Creo que un país no se gobierna igual en épocas de crisis que en las de calma. Tampoco creo que se pueda gobernar igual con una oposición leal, constructiva y que mira los intereses de los ciudadanos que con una que desde el primer día –incluso antes, en el caso de Rubalcaba- ha practicado una oposición que no ha sido más que una descalificación constante y permanente, una colección de insultos baratos y zafios a través de los medios de comunicación. Da la impresión de que la oposición, con independencia de lo que digan las urnas, considera como natural que gobiernen ellos. Seguramente les va en el asunto mucho dinero o muchos beneficios y eso les hace situarse por encima de los resultados de las urnas. Me parece, por otra parte, que en los medios se han reflejado más los errores de Zapatero y la presión a la que ha sido sometido en todo momento que sus indudables aciertos en algunas materias. Tengo la impresión de que ha podido más entre una buena parte de la población la presión ejercida sobre el presidente del gobierno que la propia realidad, por mala y dura que ésta sea.

Pero si Zapatero era un inconveniente para la izquierda, ahora ya no lo va a ser. Y la opción es bastante clara. La alternativa es una derecha trufada de ultraderecha, que viene a lo suyo, que si arregla el paro, será porque la situación económica mundial habrá mejorado, pero no porque se lo proponga como objetivo. Como siempre ha ocurrido, las libertades y las igualdades peligran con esta derecha. Tú, mientras tanto, puedes seguir poniéndote exquisito y seguir prefiriendo cualquier otra cosa a lo que hay, pero has de ser consciente del riesgo que corres y que corremos haciéndole el juego a estos interesados en lo suyo o quedándote en casa cuando haya que votar.

jueves, 15 de octubre de 2009

Chorizos?


MADRID, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

El responsable de Economía del PP, Cristóbal Montoro, admitió hoy que en el PP puede haber "unos cuantos chorizos, como en todas las casas" y advirtió de que a esos "hay que extirparlos". "No trabajas en la vida pública para que unos cuantos se enriquezcan, sólo faltaba", exclamó, durante su participación en el foro Cinco Días.

Señor Montoro:

Me está usted faltando al respeto y, también, me está calentando las castañas. ¿Por qué tienen en su partido esa manía, propia de gente débil e impotente, de asegurar que lo que le pasa a ustedes le pasa también a todos los demás? Usted no puede ir por ahí diciendo que la mancha que le ha caído en su corbata es igual que la que le ha caído a todos en la suya. ¿No se da cuenta del ridículo que hace? Seguramente es que le da igual, porque como practica tanto el todo vale, ya le sale con naturalidad y no nota sus efectos. Eso de extender la mancha de aceite para que pringue a todos queda muy antiguo y debería renovar el repertorio con un poco de seriedad, de honradez y de sinceridad, cualidades todas ellas muy dignas de fomentar entre la ciudadanía.

En fin, usted verá lo que hace con su persona, con su honra y con su partido. Yo, por mi parte, quiero decirle dos cosas. Una, que en mi casa no hay chorizos. Conozco muchas casas muy dignas en las que no hay ningún chorizo. Le ruego que nos respete y que no nos meta en un saco con ustedes en el que no merecemos estar. Y dos. Ya es usted mayorcito para saber que a la juventud no hay que enseñarle esa manera de mentir, de salir por la tangente, de no reconocer lo que ocurre, de ejercer de hipócrita y de cínico con naturalidad y de insultar indiscriminadamente. Es usted un personaje público y debería presentarse con responsabilidad ante los medios. Lamentablemente, no espero que lo haga.