He abierto la ventana, después de no
sé cuántas horas durmiendo, y he visto un Sol brillante,
espléndido, maravilloso. Me ha parecido que hoy el Sol cumplía su
función con ganas, con entusiasmo, con el deseo de hacerlo bien.
Cuando yo veo algo o a alguien que hace lo que sea con ganas, me lo
tomo como una invitación a salir de mí, a andar por el mundo con
alegría, incluso a saltar y a brincar por unos imaginarios campos de
amapolas o a flotar por los aires con una sonrisa instalada en el
rostro. Te invito a que te dejes llevar hoy por el Sol, en el caso de
que en tu paisaje haya aparecido tan bien como en el mío. Si no es
así, a ver si he tenido suerte y te he podido transmitir bien mi
sensación. Que tengas un buen día.
El problema fundamental de la vida es un problema ético. ¿Cómo actuar hoy para crear un mundo más humano? ¿Cómo actuar de manera humana para crear un mundo mejor?
domingo, 27 de octubre de 2013
Buenas noches. Comunicarnos
Hay veces que necesitamos que nos
besen, que nos abracen, que nos digan que nos quieren y que podemos
contar con el amigo o con la amiga que están a nuestra sombra. Hay
veces en las que saber que alguien piensa en nosotros nos reconforta,
nos tranquiliza y nos hace recobrar la humanidad. Creo que deberíamos
comunicarnos más los sentimientos, no sólo porque es bueno sacarlos
fuera, sino porque a los amigos y a las amigas les pueden sentar como
lluvia caída del cielo en plena sequía. Para algo natural que
tenemos, deberíamos practicarlo más. Buenas noches.
sábado, 26 de octubre de 2013
Buenos días. Inventar el día
Nacemos como unos perfectos inútiles,
pero poco a poco vamos intentando conseguir un rumbo, un cierto
estilo en la vida y unos ideales que hacer reales. Nos levantamos
cada día igual que cuando nacemos. Rutinas y obligaciones aparte,
tenemos que inventarnos el día para que el día salga vivo y para
que cuando llegue la noche podemos sentir la satisfacción y el gusto
por vivir. Que haya suerte. Buenos días.
Buenas noches. El amor es también racional
Estoy enamorado. Sé que estoy
enamorado de ella. Pienso a cada momento en ella y lo hago con una
sonrisa instalada en el corazón. Tiene el cuerpo soñado en todas
mis fantasías. Su voz no me parece de este mundo. Sus manos rebosan
dulzura. Su boca sonríe como nadie ha sonreído jamás. Su mirada me
atraviesa y me secuestra y me desarma. Ella me puede y yo me dejo
vencer como si con ello la ganara. No pienso en mí, sino en ella. No
vivo yo, sino que ella vive en mí.
La quiero. La quiero y la quiero
querer. Lo que me planteo es cómo quererla. Sé que esto que me pasa
ahora, este desbordamiento que sufro en todo mi ser, se atemperará y
pasará a ser una emoción continua y contenida que me volverá a
dejar vivir, pero entonces quiero saber qué hacer para no perderla,
para seguir queriéndola, para no decepcionarla.
Sólo conozco dos maneras de quererla.
Una, la manera tradicional, la forma machista de siempre, tenerla a
mi servicio, procurar que me obedezca, que me dé placer, que ponga
su vida a mi disposición y que viva para mí, pero eso no me parece
una manera digna ni humana de tratarla ni de quererla.
La otra me exige pensar mucho. Primero,
tengo que saber lo que ella aspira a ser en la vida, qué entiende
por vivir y cómo le gustaría vivir su propia vida. Entiendo que
quererla es ayudarla a conseguir esa meta, servirle de apoyo y de
impulso para que logre ser ella misma. Tengo que aprender a ponerme
en su lugar para saber lo que puede necesitar en cada momento y
procurar adelantarme, si es posible. Lo que hagamos y vivamos en
común tiene que ser común de verdad. No es que vayamos a
explotarnos el uno al otro, pero es bueno que estemos atentos a
repartirnos bien las tareas. Debo aprender también a cuidarla, para
lo cual tengo que tener en la mente sus gustos, sus deseos, qué es
lo que le hace descansar, que es lo que le relaja y lo que le motiva.
Sé que es difícil, pero tengo que ver la manera de enamorarla cada
día, de que cada día pueda sonreír, de que pueda estar a gusto en
la vida. Es importante que se sienta libre, que no vea nuestra
relación como una atadura, sino como algo agradable y que le invita
a vivir. Si no se siente libre, no creo que esté a gusto ni que
pueda quererme a mí. No quiero que se sienta nunca sola. No quiero
decir que vaya a estar yo siempre con ella, a todas horas, sino que
no deje de sentirse atendida, querida, acompañada. Sé que mi amor
por ella lo voy a poder medir por su alegría. Si se siente querida,
estará alegre. Si no es así, es que algo estaré o estaremos
haciendo mal. Todo esto no es sencillo, pero merece la pena que me
embarque en esta aventura, porque su vida me importa, porque quiero
verla feliz y porque su vida ahora es más importante que la mía.
Sea como sea la manera de quererla,
tengo claro que una cosa es la emoción del enamoramiento, el
sentimiento que produce el amor, y otra muy distinta, la construcción
práctica del amor, la realización concreta y diaria del amor. Esto
último es muy racional, hay que pensarlo mucho y hay que
planteárselo y resolverlo muy bien. Tengo la impresión de que si me
dejo llevar sólo por la emoción o, incluso, por la huida de la
soledad, el asunto corre el riesgo de que no salga bien. Es posible
que muchos de los fracasos vengan de quedarse sólo en las emociones
o en los aspectos físicos y no considerar estos otros asuntos más
racionales, que me parece a mí que son los que más unión producen
y más felicidad dan.
Ojalá ames mucho y que te amen a ti.
Buenas noches.
viernes, 25 de octubre de 2013
Buenos días. Lleva trabajo
Tenemos dos problemas. Uno, que tenemos
que ser siempre nosotros mismos, y eso lleva mucho trabajo. Otro, que
tenemos que ser nosotros mismos, aunque haya quienes se empeñen en
que no seamos como nosotros somos, sino como quieren que seamos. Esto
también lleva trabajo. Buenos días.
Buenas noches. El misterio
Imagínate que quieres a X. Imagínate
también que estás comiendo con X y que hay en un plato central dos tajadas,
una, buena y la otra, mejor. Como tú quieres a X, decides quedarte
tú con la buena y darle a X la mejor.
Me gustaría que te preguntaras por qué
has actuado así, qué es lo que te ha llevado, en nombre del amor, a
prescindir de lo mejor para ti y dárselo a la persona a la que
quieres. A mí, en principio, esta conducta no me parece ni razonable
ni lógica y, sin embargo, me parece buena, admirable y propia de una
persona grande. Y es que yo creo que hay algo de misterioso en la
vida, especialmente en el amor, que nos hace ir en contra del
individualismo, de la acaparación, del egoísmo y de todos estos
vicios que cada día son más frecuentes y que son vistos cada vez
más como normales. Quien ha vivido siquiera un poco lo que significa
el amor sabe que hay un momento en el que la lógica se resquebraja,
que el tú se vuelve más importante que el yo y que el mundo
adquiere otro color, se llena de una luz distinta y se reinterpreta
la vida con otros criterios. Es como si el corazón de la manzana de
la vida estuviera lleno de un misterio oculto, pero que está
pidiendo a voces que lo descubramos. Buenas noches.
jueves, 24 de octubre de 2013
Buenas noches. Sólo hay que querer
Siempre se puede hacer más. Es posible
que el rendimiento pueda ser siempre mayor. Se puede gozar siempre
com mayor intensidad. Siempre cabe saber más para conocer mejor la
realidad. En las situaciones en las que sentimos miedo siempre puede
ser uno algo más atrevido. Se puede conocer a más personas que nos
abran nuevos horizontes. Puede uno cuidarse siempre mejor el cuerpo.
Siempre se puede ser más. Sólo hay que querer. Buenas noches.
Buenos días. Recepción
Recibir a alguien con una sonrisa es
como decirle que se está dispuesto a hacerle la vida más agradable.
Buenos días.
miércoles, 23 de octubre de 2013
Buenas noches. ¿De qué vives?
No se puede ir por la vida de cualquier
manera. No se puede vivir sin darnos cuenta de lo que estamos
viviendo. No se puede mirar el mundo con esa mirada superficial de
quien va como de puntillas por la vida. Hay que buscar la belleza, la
bondad, la sorpresa en todo que tengamos delante, desde el amanecer
pleno de poderío a la majestuosidad de la Luna, pasando por la luz
infinita del mediodía o por el apasionado atardecer. Y también en
la belleza de unos rostros, de unos cuerpos, de unos gestos, de unos
detalles imprevistos. Y en los paisajes, y en los árboles y en los
edificios y en el piar de los pájaros. Y en lo que hace la gente
buena. Y en las preguntas que te hace el arte … Si vas por la vida
y no te fijas en nada de esto, ¿de qué vives? Buenas noches.
Elegancia 142. Discriminaciones
El machismo, el
racismo y, en general, cualquier discriminación
son radicalmente incompatibles con la elegancia.
son radicalmente incompatibles con la elegancia.
Buenos días. El saludo
Decir 'buenos días' no es, ni mucho
menos, cumplir con ningún rito que certifique una buena educación.
Dar los buenos días es querer tener un detalle cariñoso con las
personas que conocemos y que forman nuestro mundo. Es la muestra de
lo mejor que puede ofrecer el ser humano: un buen deseo, el deseo de
que el día sea bueno para la persona a la que se saluda. Creo que
hay que huir de los ritos fríos, de las costumbres heredadas sin más
y llenar de vida las pequeñas y las grandes cosas que hacemos.
Buenos días, pero de verdad y con cariño.
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