domingo, 9 de octubre de 2016

Buenas noches. Regalos



Yo no espero nada de nadie. 

Nadie me debe nada. 

Nadie tiene ninguna obligación de darme nada. 

Todo lo que reciba será para mí un regalo, desde el beso ultraligero al abrazo de corazón, desde una expresión de saludo a las palabras más sentidas que pueda oír, desde la mirada insensible a la más cargada de cariño, desde el pequeño detalle al acto más importante. 

También el azul del cielo, y el sol resplandeciente, y el fresco en la cara, y la alegría de vivir cuando la tengo, y las ganas de sentirme vivo, y la vida misma: todo es un regalo por vivir. 

No está bien recibir un regalo, aunque sólo sea uno, y no regalar nada. 

Buenas noches.


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