jueves, 4 de diciembre de 2014

Buenas noches. Prudencia



La prudencia es el valor más importante que hay que poner en práctica cuando queremos tomar una decisión en la vida cotidiana. La prudencia es una gran fuente de calidad humana y de seguridad, entre otras ventajas vitales.

Ser prudente es saber elegir lo más razonable después de haber analizado suficientemente la cuestión de que se trate y de haber previsto las consecuencias que podrían tener las diversas opciones posibles.

La madurez humana pasa ineludiblemente por el ejercicio de la prudencia. El gran problema está en que no nacemos siendo prudentes, ni mucho menos. Tenemos que aprender a ser prudentes y eso sólo es posible conseguirlo de dos maneras. Una, estando muy atentos a nuestra propia experiencia para analizarla racionalmente y poder descubrir en ella los rasgos de la prudencia. Otra, preguntándole a las personas prudentes, a quienes han sabido alcanzar un grado de madurez suficiente como para indicarnos la mejor opción y para darnos los argumentos que justifiquen su opinión.

La prudencia es la base de una vida personal madura y de una vida social sana. Quizá la escasez de prudencia contribuya a explicar por qué en estos momentos estamos como estamos.

Buenas noches.

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