El problema fundamental de la vida es un problema ético.
¿Cómo actuar hoy para crear un mundo más humano?
¿Cómo actuar de manera humana para crear un mundo mejor?
Estaba enfermo y quería que le
atendiera el mejor médico. Comenzó a buscar información, pero a
cada médico le encontraba, al menos, un defecto. Aunque su
enfermedad empeoraba cada día, no se atrevía a ponerse en manos de
ninguno. A lo que aspiraba era al médico óptimo, una especie de
sanador infinitamente perfecto que lo curara con todas las garantías.
No lo encontró. En poco tiempo la enfermedad se agravó
irremisiblemente y el enfermo murió.
Cada cual tiene sus intereses, bien
sean estos privados o colectivos. Cuando la consecución de estos intereses
se aleja de la moral, con frecuencia el problema parece que se sitúa
en el terrero de la psicopatología. Y esto es muy peligroso y muy
trágico cuando lo lleva a cabo un personaje público.