El problema fundamental de la vida es un problema ético.
¿Cómo actuar hoy para crear un mundo más humano?
¿Cómo actuar de manera humana para crear un mundo mejor?
El alma influye a veces en el cuerpo,
por lo menos en la cara, en el gesto, en la forma de alimentarte y de
vivir. La elegancia del alma puede, por ejemplo, dar lugar a un
cuerpo elegante.
Qué pena que el cuerpo, en cambio, no influya tanto
en el alma. La belleza de un cuerpo no puede traducirse en el alma de
quien lo posee.
La buena educación tiene un componente
social que consiste en adquirir buenas costumbres, justificadas racionalmente, para
poder desarrollar una convivencia humana con los demás. Pero tiene
también un componente musical, y otro literario, y otro de aprender
a subsistir autónomamente, y otro de cuidado físico del cuerpo, y otro de higiene y
tantos y tantos otros. Casi todos estos componentes se están perdiendo para
la mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes. Sólo quedan restos de valor
incalculable.
Este mundo está organizado
injustamente. No es solo que los bienes y las riquezas estén
pésimamente repartidas, es que también el frío y el calor se
viven de manera distinta por unos y por otros.