
La figura de la plañidera parece lejana, aunque aún hay lugares que continúan teniendo a este personaje como parte de los rituales funerarios y, sobre todo, una vez que conocemos su historia y orígenes, queda claro que incluso en nuestra cultura permanecen restos de lo que su presencia significaba. Su nombre proviene del verbo plañir (lamentarse, llorar) y este, a su vez, del latín plangere...
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