viernes, 24 de septiembre de 2010

Ruidos


Estás admirablemente a gusto comiendo en un restaurante con una persona, con la que comentas las cosas de la vida con un volumen de voz que permite que te oiga sin que nadie más tenga que soportar tus palabras. De pronto suena un estridente timbre de teléfono y un individuo que desconoce el funcionamiento tecnológico del aparato y cree todavía que tiene que gritar para que su interlocutor se entere de lo que dice, comienza a hablar y a hacerse el dueño exclusivo del espacio acústico.

Piénsalo fríamente. ¿Es un comportamiento molesto o no? ¿Es tolerable o no? ¿Habría que mandarlo callar o no? Si no se hace nada ¿no se extenderán irremisiblemente como una plaga estos comportamientos?

Tengo delante de mí una página escrita en el año 2005. En ella el escritor Enrique Vila-Matas opina de ellos que "son gente con una visión mediocre y arrogante del mundo, que creen que éste gira a su alrededor, pero no hacen más que molestar". Y también el cocinero Ferran Adrià parece que se ha planteado incluso prohibir su uso en su restaurante.

Tu opinión es la que cuenta.

1 comentario:

  1. Es cierto. Habría que apagar el móvil mientras se come. Yo a veces lo dejo en casa, cuando estoy segura de que su timbre va a molestar e interrumpir.
    Las conversaciones en los móviles vienen siendo demasiado largas..

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