Es famoso el sexteto del act. III de “Las bodas de Fígaro” (1785) de WOLFGANG A. MOZART. Marcelina exige a Fígaro que se case, o le pague una deuda. Pero descubre que es su hijo, robado de niño, y el liante Bartolo es el padre. Y Susana, amante de Fígaro (todos son criados del Conde), celosa sin comprender. La escena es muy cómica. El entramado del argumento y las seis voces del sexteto hacía sentirse orgulloso a Mozart, era uno de sus pasajes favoritos. De paso parodia las frecuentes escenas “de reconocimiento”, tópico de la comedia mediocre. Hay cierta trasparencia entre italiano y español que ayuda a la comicidad de esta deliciosa escena.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Puedes expresar aquí tu opinión.