Durante siglos, en la tradición occidental, se ha ido construyendo una galería de personajes femeninos a los que se les ha cubierto de una capa de ignominia por la visión demasiado simplista y reduccionista de la realidad con la que se les ha juzgado. Su poder de fascinación, sin embargo, es lo que ha determinado su reencarnación en versiones mucho más humanas dentro del arte, comprendiendo su importancia en la representación mimética, concretando nuevas perspectivas de análisis y sugiriendo una revisión de sus características a través de los Estudios de Género...
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