Es curioso pensar cómo algunas de las obras que consideramos más hermosas se encuentran perdidas, ausentes de manera parcial e incluso completa. Cuando pensamos en las siete maravillas del mundo, es habitual pensar no solo en las actuales sino en aquellas que un día existieron y ya no están, las del Mundo Antiguo. ¿Cómo olvidar que un día el ser humano construyó obras como el Faro de Alejandría, el Coloso de Rodas o la estatua de Zeus en Olimpia, entre otras? ¿Cuánto de la belleza de estos monumentos perdidos se encuentra precisamente en su ausencia, en la idea que han dejado a su paso?..
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