viernes, 20 de noviembre de 2015

Los viernes, etimologías. 86. Verbo Ago



Ago significa en latín conducir, llevar. Existe agir en castellano, pero es muy raro, demasiado culto. Es la raíz de acción, acto, actor. La encontramos en dem-ag-ogia, guiar al pueblo, al demos. La raíz ag- aparece en muchas lenguas indoeuropeas. En sánscrito conducir es ájati, en armenio acem, en galés agit, en osco (esa lengua de los valles vecinos al Lacio, que se acabó engullendo el latín) acum, por decir algunos ejemplos. En inglés encontramos actor, action, pero parece ser que son latinismos.

En griego el verbo es ago, exactamente como el ago latino. Y del ago griego tenemos en castellano pedagogía y pedagogo, el esclavo que llevaba al niño, pais-paidós, al colegio; sinagoga, agonía (significa lucha y ese significado quiere dar Unamuno, catedrático de Griego, a "La agonía del cristianismo"), protagonista, antagonista, estratagema, estrategia, estratega (de stratós, ejército; ag- se transforma por apofonía en eg-). El strategós era el general que conduce el ejército en la época clásica, Pericles fue elegido strategós quince veces seguidas. Con sufijo ag-ti el griego crea axios, de donde vienen axioma y otros cultismos.

Del ago latino nacen acción, acto, acta, auto, actor, pero no autor, que viene de augeo, activo, actividad, agente, agencia, ágil (fácil de guiar), agitar. Agenda es en origen un neutro plural, las cosas que deben ser hechas, pero al final la a de neutro plural se reinterpretará como femenino singular, la agenda.

De ago vienen palabras muy variadas y sorprendentes. Litigar, actuar con lid, la de lidiar, con pelea; castigar, hacer que algo sea casto; purgar, hacer que algo sea puro, y expurgar; fumigar (con humo), fustigar (con la fusta), prodigar, navegar, coagular y su doblete cuajar, exigir, sobar, cuidar (que viene de cogitare, pensar, sí, sí, el verbo de cogito ergo...; Jorge Manrique en las Coplas o Fray Luis usan aún curar con el significado de pensar: "No cura si la fama...", después ha pasado a significar preocuparse, asistir a alguien) y cuita (dudoso, de este origen o de otro), examen, de ex-ag-s-men, exiguo, exacto, coacción, ambiguo, ambages, ensayo, de ex-agium, transigir y transacción, y a partir de transacción (ojo, que no existe transación, aunque lo diga todo el mundo), en América se ha generalizado transar, comerciar. En latín existió agmen, escuadrilla militar, y, a partir de ahí se genera enjambre, de ex-ag-s-men, curiosamente los mismos elementos que en otros contextos producen examen. A mí me convencen los que defienden esta teoría; otros defienden que enjambre simplemente proviene de examen.

En resumen, una enorme familia de palabras, muy sorprendentes, y una especie de comodín, el verbo ago, para un concepto vago, muy amplio; pocas palabras tienen un espectro semántico tan extenso como ago. Este verbo se une a fero y a gero en los conceptos fronterizos de llevar a cabo, hacer, gestionar, guiar, conducir, traer... Sobre esto han escrito muchos autores, incluido Nebrija. Se dice que ago es para los actos y las actas, y gero para los gestos y las gestas, se dice que ago es conducir como conduce, yendo detrás, el pastor a su rebaño, que es el verbo para dar las gracias, gratias agere, y para las iniciativas judiciales, mientras gero sirve para la guerra, bellum gerere, y ferre para prestar auxilio, opem ferre.


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