miércoles, 6 de octubre de 2021

Entender las derechas




 Oímos a la ultraderecha y a la derecha ultra que están en contra de la ley de eutanasia, y de la ley del aborto, y de la subida de las pensiones y los sueldos, y de subir los impuestos a los más ricos, y de mejorar los servicios médicos, y de favorecer el derecho a la vivienda de los más vulnerables, y...

¿En nombre de qué defienden estos disparates? No parece que sea en nombre de la democracia, puesto que estas leyes han sido aprobadas o pretenden serlo democráticamente. Podría pensarse que quizá fuera por cuestiones religiosas. Pero un católico, por definición, no debe ir contra su Papa, y estos que hablan así no tienen inconveniente en criticarlo, incluso en llamarlo despectivamente “ciudadano Bergoglio”. Por otra parte, tampoco destacan por que sus actos se adapten mucho al Evangelio. Muy creyentes parece que no son, y no parece que sea la religión la que les mueva a decir y hacer estas cosas que van tan en contra de los derechos de tantos ciudadanos. Si no es por cuestiones políticas ni por cuestiones religiosas, ¿qué es lo que mueve a la ultraderecha y a la derecha ultra a actuar así?

Lo que les mueve a ir tan claramente contra el bienestar de los ciudadanos, contra las leyes democráticamente aprobadas y contra todo lo que sea menester es, en mi opinión, la economía. La economía suya, que es una economía egoísta, salvaje, excluyente de los demás, embaucadora, mentirosa, que, por ejemplo, a un señor que se dedica, con tres o cuatro más, a pintar casas, o que tiene un taxi, les hace creer que son equiparables a los grandes empresarios, y que tienen que pensar y actuar y votar como ellos. Pobres de quienes les sigan el juego a esta gente sin alma. El único criterio con el que miran la ultraderecha y la derecha ultra es el de su propia economía, no la de los ciudadanos. Ahora, cuando el Gobierno intenta garantizar el acceso a una vivienda de los más vulnerables, hablan de ¡la libertad de los dueños de pisos para subir los precios! Jamás piensan en los ciudadanos. Desean el poder, necesitan el poder, pero para hacer leyes que les beneficien a ellos, que les aporten beneficios, aunque sea a costa de rebajar sueldos, rebajar pensiones, rebajar servicios públicos, rebajar prestaciones y hacer malvivir a los demás para que puedan vivir bien ellos. Si quieres entender lo que pretenden estas derechas españolas, tan poco europeas, tan antiguas y tan embrutecidas, deja de mirar banderas e himnos, olvídate de procesiones y de clérigos, no escuches sus promesas, no caigas en sus trampas: obsérvalos solo desde el punto de vista de su propia economía, de sus exclusivos intereses. Sólo así los entenderás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puedes expresar aquí tu opinión.