No
estoy en situación de escribir demasiado, pero, dado que este
domingo hay elecciones y que considero un deber moral ir a votar de
la manera más consciente posible, me gustaría dejar aquí mi punto
de vista, simplemente por si leerlo le sirve a alguna persona.
Para
mí es incomprensible que, con los avances económicos, sociales y
políticos que han tenido lugar en el país durante la última
legislatura, muchos ciudadanos quieran darse un tiro en el pie y
prefieran retroceder hacia peores condiciones económicas, sociales y
políticas. No sé qué sentimientos -o qué mentiras- les habrán
metido en la cabeza para que deseen votar con tanta furia contra sí
mismos. Salvo los muy ricos y los fascistas, todos los demás
saldremos perdiendo -los que voten a las derechas, los que lo hagan a
las izquierdas y los que no voten o emitan un voto nulo- si ganan las
derechas.
Yo
quiero un país en el que todos los ciudadanos puedan tener unas
condiciones económicas y sociales mejores, especialmente quienes más
lo necesitan. Que las condiciones laborales mejoren, que los sueldos
vayan subiendo, así como las pensiones, pero no un 0,25 %, sino lo
que sea necesario para que no se pierda valor adquisitivo. Desearía
un país en el que la sanidad y la educación estuvieran al servicio
de todos los ciudadanos, y no fueran consideradas básicamente como
negocios. Me gustaría mucho que todos entendiéramos la necesidad de
pagar unos impuestos justos, especialmente quienes más tienen, con
los que poder hacer una sociedad más justa y equitativa. Quisiera un
país en el que se fomentaran las artes, no que se prohibieran sus
manifestaciones, que la cultura se fuera haciendo más humana y no
más cavernícola. Sería muy gozoso un país en el que las mentiras,
la ignorancia y las burdas manipulaciones estuvieran mal vistas, y
que todos aspiráramos a ser veraces, a salir de la ignorancia
mortecina, a convertirnos en seres maduros con criterio, a defender
las libertades, las igualdades y la justicia, o sea, la democracia.
Exigiría a todos los ciudadanos, a los que ganen y a los que
pierdan, que nos respetemos todos, pero que especialmente respetemos a las mujeres,
contra las que se están realizando tantos crímenes: el crimen de
maltratarlas, el crimen de explotarlas, el crimen de querer negar la
existencia realísima de la violencia de género, el crimen de
asesinarlas y ni siquiera condenar esos asesinatos, el crimen de
negarles sus derechos como seres humanos que son. Quisiera también
que dejaran vivir a quienes tienen identidades de género distintas
de las tradicionales. Nadie es quien para no dejar vivir a cada cual
como quiera, con tal de que no haga daño a los demás. Y que no nos
olvidáramos de los migrantes, de las personas que más dificultades
vitales tienen para poder vivir como personas, de todos los que son
diferentes de los poderosos o de quienes quieren detentar el poder,
sin explicar muy bien para qué.
Un país bueno, que aspire a ser mejor, lo tenemos que construir entre
todos y para todos. Por eso les digo a quienes lean esto, con toda la
sencillez y la humildad que puedo tener, que piensen en los demás,
no solo en sí mismos, que voten el mundo que crean que es mejor,
pero que no se queden en casa, porque eso sería responsabilizarse de
una posible situación contra la que no han hecho nada. Este domingo
hay que defender lo más importante de todo lo que tenemos: nuestros
derechos y los de todos. Hazlo, por favor, aunque solo sea por que no
te tomen el pelo. Gracias.