El problema fundamental de la vida es un problema ético.
¿Cómo actuar hoy para crear un mundo más humano?
¿Cómo actuar de manera humana para crear un mundo mejor?
Por muy apacible y placentera que sea
la vida, por mucho que nos haya obsequiado el destino librándonos de
grandes problemas, por muy armoniosa que sea la existencia, por mucho
que dominen las horas alegres a lo largo del día, por pocas que sean
las preocupaciones que nos secuestren la mente, siempre hay momentos
en los que para seguir viviendo hay que echar mano del coraje.
Estamos viviendo los días más largos
del año. Hay que disfrutarlos. El Sol, la luz, la claridad, la
evolución lenta del día, los tonos y los matices que nos va
regalando la luz a lo largo de las horas, la poca oscuridad, todo eso me
gustaría que se pareciera a la vida, a la vida de cada uno y de cada
una: larga, luminosa, alegre, lenta y llena de matices. Ojalá.
Cuando un camarero o una camarera te
tratan con cariño, vuelves al bar. Lo que no sé es con qué cariño
los tratarán a ellos. Hay en esto un punto de sospecha que me duele.