jueves, 17 de noviembre de 2011

Rajoy y tu futuro




De lo que Rajoy no quiere hablar es de lo que está en la base de todo lo que hacemos en el presente: el futuro. Y no quiere hacerlo porque sabe que su "solución" pasa por empeorarle las condiciones de vida a la parte más desfavorecida de la población.

Cualquier persona necesita para vivir salud y cultura, es decir, conocimientos, educación, valores. Los ricos se pueden pagar con dinero ambas cosas, aunque tengo mis dudas sobre el interés que puedan tener en lo relacionado con el segundo aspecto, pero los pobres, no.

Y lo que va a hacer Rajoy, como están haciendo ya en sus Comunidades los gobernantes del PP, es reducir las condiciones de atención a la salud de los ciudadanos. Hablando claro: va a permitir que vivamos peor y que nos muramos antes, sin que ello parezca que le importe demasiado. Tú y tu vida, lector, lectora, no les importa nada ni a Rajoy ni al PP.

Y van a reducir tus posibilidades de acceso a la cultura. Tú puedes vivir sin cultura, pero, aunque no lo sepas, vivirás peor y con menos futuro que si la tuvieras.

Ni a Rajoy ni al PP les importa nada ni la cultura ni la salud ni tú. El único móvil de su política es el de tener el poder para organizar el país de manera que los suyos puedan ganar la mayor cantidad de dinero posible en las mejores condiciones que puedan darse. Ni tú ni tu futuro cuentan nada para Rajoy.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Creatividad



Contaba el cantautor que andaba por los bares, por los aeropuertos, por la calle pensando su nueva canción.

Decía el fotógrafo que veía la realidad bajo el criterio de la luz, del encuadre, del color.

Lo expresaba el escritor que iba por la vida con su bloc y con su pluma tomando notas y preparado para recibir la inspiración.

Lo lleva a cabo cada día el científico cuando inventa una hipótesis con la que intenta dar respuesta a sus problemas.

Son gentes creativas que intentan descubrir las dimensiones ocultas de la realidad, pero estoy convencido de que no sólo ellos deben ser los creativos. Cualquiera puede y debe adoptar esa actitud en su vida, se dedique a lo que se dedique. Lo que no se puede hacer es  caer en la rutinaria repetición de lo que nunca se entendió y que, sin embargo, se perpetúa sin razón ninguna que lo justifique.

Se comPPrarán un bolso de Vuitton

Es lo que van a hacer estas madres limpias y puras con tu voto. Anda, no las desfraudes. Escucha con la ternura que lo dicen.

martes, 15 de noviembre de 2011

Gente reducida



Le redujeron el alimento a la mierda de las hamburguesas y los gusanitos.

Le redujeron la música a la mierda de ruido que escupía un teléfono móvil del que no se separaba nunca.

Le redujeron el lenguaje a una mierda de palabras imprescindibles para decir alguna cosa de una situación gruesa.

Le redujeron la audición a la mierda de gritos que le permitían oir los auriculares.

Le redujeron la atención a la mierda que salía en la televisión moviéndose a mucha velocidad y a los sonidos repetitivos y cansinos que oía a un altísimo volumen.

Le redujeron el futuro una mierda de presente vacío.

Le redujeron el cariño a una mierda de gestos extravagantes.

Le redujeron la vida a la mierda de estar sin ser.

Le redujeron la alegría a una mierda de insensibilidad.

Le redujeron todo a la mínima expresión. Cuando alguien vino a pedirle esfuerzo, preocupación, trabajo, ética o solidaridad, estaba tan reducido que ya no era más que un ser obediente a sus gruesos intereses.

lunes, 14 de noviembre de 2011

No renuncies




No renuncies nunca a la posibilidad de que la vida te sorprenda, te muestre de repente lo inesperado, te devuelva un momento de sonrisa, de belleza o de aire fresco. Que te haga ver que la vida es mucho más que tu vida.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Sí, sí, sí.




Jack, cuando habla, sólo tolera un "sí, sí, sí" o un "claro, claro, claro" en el interlocutor. En cuanto oye un "bueno, hombre, es que a lo mejor...", se le disparan las alarmas y te rocía con napalm palabrero machacante y te obliga a volver al "sí, sí, sí" o al "claro, claro, claro". Si no puedes irte, lo mejor es el frecuente cambio de tema de conversación.