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sábado, 24 de marzo de 2018

Buenas noches. Poco




Te quieren con poca cultura, con poca educación, con poco trabajo, con poco sueldo y con poca pensión. ¿Y sigues votando a los mismos? No lo entiendo. 

Buenas noches.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Buenas noches. Aceptación




Cada vez aceptamos con mayor naturalidad, no el trabajo justamente remunerado, sino la explotación salvaje. 

Buenas noches.

viernes, 2 de octubre de 2015

Buenas noches. Trabajo




Hoy, mientras cumplía con el débito caminante, me ha parado un joven por la calle y me ha preguntado dónde estaba el Metro. Le dije que me acompañara, porque yo iba en esa dirección. Me ha contado que se dedicaba a repartir propaganda, pero que lo ha dejado, porque le habían ofrecido 35 € por trabajar desde las 8 de la mañana a las 5 y media de la tarde y que, cuando fue a empezar la jornada, el jefe le dijo que no tenía dinero y que sólo le iba a pagar 20 €. El joven le contestó entonces que lo dejaba, que una cosa era trabajar y otra que lo explotaran. Además, había recibido una llamada para una entrevista de trabajo y casi seguro que se lo iban a dar. 

Le indiqué el camino hasta el Metro y seguí mi camino. No me quedé en paz. 

Buenas noches.  

martes, 4 de febrero de 2014

Buenas noches. Cariño





Estamos tan absorbidos por el trabajo, por el dinero, por el sexo, por el fútbol, por la crisis y por las huidas, que se nos ha olvidado la importancia del cariño, de la ternura. Buenas noches.  

domingo, 22 de septiembre de 2013

Buenos días. Iguales





¿Tratas a tu pareja como te gustaría que ella te tratase a ti? ¿Tenéis los mismos derechos y los mismos deberes? ¿Intentas que tus hijos y tus hijas tengan claro que en este mundo todos los seres humanos somos iguales? ¿Se respira en tu trabajo un clima de igualdad entre todos? ¿Crees que, a pesar de todas las diferencias que tenemos las personas, somos iguales en derechos y en obligaciones? ¿Estás de acuerdo en que, si queremos un mundo mejor, éste tiene que venir por la vía de la igualdad, de las igualdades? Hay mucho que hacer en este asunto, me parece a mí. Buenos días.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Mañana puede ser un día duro




Mañana es posible que sea un día duro para los que vuelven de las vacaciones al trabajo. Creo que deberíamos tenerlo en cuenta e intentar hacerles más llevadera la jornada. Quizás poniendo algo de alegría. No sé. Tú verás.

viernes, 13 de enero de 2012

El sabor del mundo



Cuando hay ganas de trabajar y todos tenemos buena voluntad y tratamos de poner lo mejor de nosotros mismos y vamos a construir y no a destruir y no se juzga, sino que se coopera para resolver los problemas, y somos amables y cariñosos y generosos y valoramos lo acertado y nos cuidamos y nos apoyamos, cuando todo es de todos, el mundo sabe riquísimo y se disfruta un montón comiéndoselo.

viernes, 1 de mayo de 2009

El otro trabajo



Alguien inventó una vez una sustancia milagrosa que, al añadírsela a la mierda, la convertía en incolora, inodora, insípida e inmaterial. No dejaba de ser mierda, pero era más difícil de detectar.

A aquel niño le habían echado encima paletadas y paletadas de esa mierda misteriosa, hasta dejarlo prácticamente sepultado. Toda la cultura del momento estaba entonces impregnada de esta mierda y se transmitía a través de la educación, de los medios de comunicación, de las familias, de los vecinos y hasta de la comida. La mente del niño había quedado encurtida y narcotizada por los efluvios invisibles, pero efectivos, de aquella mierda transformada.

La realidad, a pesar de estar regida por las decisiones racionales, por la legislación científica y, según afirman algunos con vehemencia, por algún dios, tiene atravesado en su interior un canal indispensable por el que discurre el azar. Fue el azar precisamente el responsable de que un día ese niño, ya mayorcito, se diera cuenta de que era portador de una cantidad considerable de mierda. Entendió entonces lo que era la vergüenza, nada comparable con los pudores hacia la desnudez física o hacia el vestido fuera de la moda que le habían contado hasta entonces. Lo que había descubierto era la vergüenza que producía la conciencia de no pensar ni actuar como un ser humano.

Comenzó entonces el arduo y pundonoroso trabajo de quitarse toda aquella mierda de encima, de darse martillazos contra su propia coraza hasta destrozar su lamentable envoltura y poder volver de nuevo a ser niño, al punto de partida desde el que intentar conquistar su propia humanidad.


Le quedan todavía restos de mierda, porque desprenderse de tan pegajoso acompañante no es ni fácil ni cómodo, pero confía en poder ser cada vez más él mismo. Aún sigue trabajando.

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