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miércoles, 30 de septiembre de 2020

Dicho en el pasado. Belleza, elegancia, felicidad



30 de septiembre de 2014 

Vivir no es meramente estar, sino relacionarse con las personas y con todo lo que hay en el mundo. Vivimos en la medida en que nos relacionamos y dependiendo de cómo sea esa relación, así será nuestra vida.

Por esto no tiene sentido encaminar todos los esfuerzos en encontrar la belleza del cuerpo y quedarse en ella. Si la belleza nos sirve para hacer más viva la relación con el mundo, bienvenida sea, pero la belleza por sí sola es absurda e inútil para la vida.
La belleza de unos ojos puede que no sirva para vivir; la belleza de una mirada, sí. La belleza de unos labios puede que no sirva para vivir; la belleza de una sonrisa, sí.
La felicidad tiene poco que ver con la belleza y sí con el estilo de relación que establezcamos. Es lo que yo he llamado a veces la elegancia. Cuando la relación con el mundo, y especialmente con las personas, tiene caracteres humanos, constructivos, cariñosos, generosos, entonces aparece la elegancia y con ella, seguro que la felicidad.
No somos nuestras medidas ni nuestro cuerpo ni nuestro saber. Somos el estilo de vida que construimos con todo eso.

martes, 23 de abril de 2019

Buenas noches. Mental




Un amigo me comentaba días pasados que su padre, ya jubilado, estaba cayendo en una especie de vejez mental. Le recomendaba que saliera más, que se relacionara con gente nueva y que hablara de asuntos diferentes de los que le preocupaban habitualmente. Creo que tenía mucha razón. 

Buenas noches.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Buenas noches. Sal



Sal de ti. 
Sal de tus seguridades, de tus rutinas, de tus trincheras, de tus recetas, de tu pueblo, de tu mundo. 
Sal. 
Abre los ojos. 
Pregunta mucho. 
Escucha más. 
Relaciónate con todo y con todos. 
No reprimas tus sentimientos. 
Dale vida a tu cuerpo y a tu mente. 
Ábrete a mundos nuevos. 
Descubre en otros lo que no ves en ti. 
No pierdas ni un momento de tu vida en odios, ni en rencillas, ni en malos rollos ni en nada que te empequeñezca. 
Baila con la belleza. 
Sufre con la desgracia. 
No pienses que hay nada tuyo en el mundo. 
Invéntate cada día. 
No busques la felicidad, sino el amor. 
Sal a buscar todo esto y, si lo encuentras, vuelve a salir a buscar más. 
Todo lo que merece la pena está ahí fuera. 

Buenas noches.