miércoles, 3 de febrero de 2016

La paradoja de la vida



Si te estás quieto, no suele pasar nada, pero si te mueves, la vida con sus luces y sus sombras, sus alegrías y sus disgustos, cae sobre ti y te hace sentir vivo, al módico precio de reír o de llorar, de estar alegre o de estar triste. Si tiendes a la estabilidad, a la tranquilidad, al sosiego, huyes de la vida. Es la paradoja, la contradicción que encierra la vida. La vida es guerra. La paz es para el sepulcro. 

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